García-Gallardo acusa a Abascal de embolsarse un sobresueldo a través de su mujer
El exvicepresidente de Castilla y León asegura que el líder de Vox ingresó 60.000 euros de un proveedor del partido en la cuenta de su esposa por "servicios de consultoría inexistentes"; Vox lo niega.
Juan García-Gallardo ha roto su silencio de un año para cargar con dureza contra la dirección de Vox y su líder, Santiago Abascal, en una entrevista concedida a El Mundo tras las elecciones autonómicas del 15M en la región. El exvicepresidente de Castilla y León, que dimitió de todos sus cargos en febrero de 2025, revela que perdió la confianza en Abascal cuando conoció que el líder de su formación "se estaba embolsando un tercer sueldo, a través de un proveedor del partido, en la cuenta corriente de su mujer, por unos presuntos servicios de consultoría en materia de redes sociales" valorados en 60.000 euros. Según García-Gallardo, los pagos procedían de "una sociedad mercantil que está en pérdidas y en causa de disolución", y exige que "expliquen qué servicios se prestaron realmente".
El dirigente disidente denuncia que Abascal está "secuestrado por su núcleo duro de asesores", a los que acusa de haber convertido el partido "en su particular gallina de los huevos de oro". Señala directamente a las familias Ariza y Méndez-Monasterio, que "han constituido toda una galaxia de sociedades mercantiles que se alimentan de los fondos de Vox", detrayendo "enormes cantidades de recursos públicos" para beneficio de "muy poquitas personas". A su juicio, quienes deberían ser meros proveedores externos "son quienes de verdad mandan en Vox" y quienes negocian con presidentes autonómicos y líderes extranjeros, relegando a Abascal a un papel de "aparente líder" con una "deuda de gratitud" que le impediría "morder la mano que le da de comer".
Sobre los resultados electorales, el exvicepresidente considera que el 14% obtenido en Castilla y León está "muy por debajo de las expectativas" y evidencia que "Vox ha descuidado el voto urbano". Critica la "estrategia errática" de pactar con el PP después de calificarlo de "estafa" y asegura que las alianzas autonómicas están siendo "contraproducentes". También denuncia la "guerra sucia" contra los disidentes, incluyendo "un ejército digital de cuentas retribuidas para atacar a los críticos", y el uso de publicidad institucional para "desprestigiar a cargos públicos de sus propios gobiernos".
"Si Vox deja de ser útil, alguien deberá pensar en una nueva etapa, en un nuevo partido"
García-Gallardo reivindica así el congreso extraordinario impulsado por los líderes disidentes purgados para debatir la estrategia y el organigrama del partido, donde considera que "si discrepas, te expulsan", como ejemplifica con los casos de Ortega Smith y Antelo. Por otro lado, no descarta que se cree un nuevo proyecto político: "Si Vox deja de ser útil, alguien deberá pensar en una nueva etapa, en un nuevo partido". Y concluye con la siguiente frase: "A este paso, sólo va a quedar el plan de pensiones de Abascal".
Independientemente de si las acusaciones de García-Gallardo son ciertas o no, la entrevista y las recientes disputas internas ofrecen señales de descomposición interna en Vox, donde un conformado por disidentes expulsados señala que los presuntos intereses económicos de la cúpula habrían desplazado cualquier proyecto político.
Vox responde a los disidentes: "Que se metan el ego por donde les quepa"
El portavoz general de Vox, José Antonio Fúster, ha salido al paso de las acusaciones del bloque disidente con una respuesta cargada de ironía y desprecio. En una entrevista en RNE, Fúster ha pedido a Iván Espinosa de los Monteros que se ocupe "de sus negocios" y a los exdirigentes Javier Ortega Smith, José Ángel Antelo y Víctor Sánchez del Real, entre otros, que "se metan el ego por donde les quepa". El portavoz ha negado rotundamente las acusaciones sobre el supuesto pago a la mujer de Abascal y ha calificado a los disidentes de "destructores de equipos", asegurando que mientras estuvieron en la dirección del partido estuvieron "encantados de la vida". Sobre García-Gallardo, ha zanjado que su única discrepancia era "que no quería salir del gobierno de Castilla y León".