Vox envía a sus afiliados un mailing con descuentos para cursos de un instituto vinculado a asesores de Abascal
Acusan al partido de usar datos privados de afiliados para vender cursos no homologados de sus gurús vinculados al 'búnker' de Vox.
La semana pasada, miles de afiliados de Vox recibieron un correo electrónico promocional que nada tenía que ver con la actividad política del partido. El mensaje ofrecía un 10% de descuento para matricularse en ISSEP, un instituto de formación privado que abrió sus puertas en Madrid en 2020 y cuyos títulos no están homologados por el sistema universitario español, según ha revelado en exclusiva La Razón. Lo que los militantes desconocían al afiliarse es que sus datos personales podrían ser utilizados con fines comerciales, algo que ni el Reglamento General de Protección de Datos ni la ley española permiten sin un consentimiento expreso que, según indican los militantes consultados por el citado diario, nunca solicitaron.
El instituto ISSEP, que llegó al Estado español de la mano de Marion Maréchal-Le Pen, sobrina de la líder ultraderechista francesa, está directamente vinculado a los dos hombres fuertes en la sombra de Santiago Abascal. La marca está registrada a nombre de Tizona Comunicación, la consultora que comparten Kiko Méndez-Monasterio, responsable de la estrategia estatal del partido, y Gabriel Ariza, centrado en la proyección internacional, identificados como integrantes de lo que fuentes internas, disidentes y parte de la prensa derechista denomina como el búnker de Vox. Según publicó El Confidencial, Tizona factura a Vox 26.000 euros mensuales por servicios de asesoría. Los cursos que oferta el centro, con precios que oscilan entre 1.800 y 7.500 euros, cuentan entre su profesorado con bastantes cargos públicos de Vox.
"El principal atractivo del centro es la promesa de un futuro laboral en el organigrama del partido"
Antiguos alumnos consultados por La Razón coinciden en señalar que "el principal atractivo del centro es la promesa de un futuro laboral en el organigrama del partido". La dirección de Vox otorga "becas" a trabajadores de la formación, y los profesores que son dirigentes "se llevan un sobresueldo. Ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Es una circular de dinero", denuncia uno de los críticos internos citado por el medio. El portavoz del partido, José Antonio Fúster, que fue empleado y socio de los Ariza en diversos negocios antes de ocupar su cargo, es el encargado ahora de promocionar la empresa, en lo que los críticos consideran un ejemplo de cómo "todo queda en la familia".
El escándalo estalla en plena crisis interna de Vox, donde figuras como Iván Espinosa de los Monteros, Javier Ortega Smith, Rocío Monasterio o José Ángel Antelo han exigido que se convoque un congreso extraordinario para debatir la estrategia y la estructura del partido. Mientras tanto, la dirección, a través de Fúster, niega cualquier irregularidad. "Por el amor de dios. Lo dudo infinito. No estamos haciendo nada en contra de la ley. Somos un partido que está mirando todo el rato la ley", defendió el portavoz. Los datos, sin embargo, están sobre la mesa: los afiliados no autorizaron el uso comercial de sus datos, los cursos no tienen validez oficial y los únicos beneficiarios son los asesores de Abascal y los dirigentes que cobran por dar clases mientras el partido se divide en luchas internas.
Acusan a Abascal de cobrar un sobresueldo de 60.000 euros a través de su mujer
En paralelo a esta polémica, las tensiones internas en Vox se han visto avivadas por otras graves acusaciones, esta vez vertidas por Juan García-Gallardo, exvicepresidente de Castilla y León, en una entrevista concedida a El Mundo. El exdirigente asegura que Santiago Abascal percibió un "tercer sueldo" de 60.000 euros a través de un proveedor del partido que habría ingresado el dinero en la cuenta de su mujer por "presuntos servicios de consultoría inexistentes", aparentemente procedentes de una sociedad vinculada al entorno de los asesores. García-Gallardo denuncia que Abascal está "secuestrado" por el "núcleo duro" que forman las familias Méndez-Monasterio y Ariza, a los que acusa de haber convertido Vox en "su particular gallina de los huevos de oro" con una trama de sociedades que "parasitan" los recursos del partido. "A este paso, sólo va a quedar el plan de pensiones de Abascal", sentencia. Fúster ha respondido a los críticos, instándoles a que "se metan el ego por donde les quepa" y negando las acusaciones, en una reacción que evidencia la fractura interna de una formación donde los antiguos dirigentes, ahora en rebeldía, exigen un congreso extraordinario para debatir la deriva del rumbo del partido por los presuntos intereses económicos de la cúpula.