El Pentágono prepara la ocupación de islas estratégicas en el Golfo Pérsico
EEUU ultima maniobras para tomar la principal terminal petrolera iraní, mientras el cierre del estrecho de Ormuz dispara el precio del crudo y amenaza la seguridad alimentaria de los países más pobres.
El Pentágono está preparando distintas opciones militares para ejecutar lo que denomina como un “golpe final” en la guerra contra Irán, que podrían incluir la invasión de la isla de Jarg —principal centro de exportación de petróleo iraní—, la toma de la isla de Larak y la ocupación de Abu Musa y otros dos islotes estratégicos cerca de la entrada occidental del estrecho de Ormuz, según publicó este jueves Axios citando a dos funcionarios y dos fuentes familiarizadas con los planes. El Departamento de Guerra estadounidense evalúa estas operaciones mientras el presidente Donald Trump ha lanzado otro ultimátum: sentarse a negociar “antes de que sea demasiado tarde”, advirtiendo que “una vez que eso suceda, no habrá vuelta atrás”. Paralelamente, el Consejo de Cooperación del Golfo (GCC) declaró que las acciones de Irán —incluidas las represalias y el cierre del estrecho— han “sobrepasado todas las líneas rojas”.
Las opciones militares que baraja Washington, según la misma información, incluyen bloquear o incautar directamente los buques que exportan petróleo iraní en el lado oriental del estrecho. La escalada se produce mientras el Ejército de Estados Unidos debate desviar armas destinadas a Ucrania hacia Oriente Medio, dado que la guerra contra Irán está agotando algunas de las municiones más críticas, según reveló este jueves The Washington Post. Al mismo tiempo, los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel continúan: el ejército israelí aseguró haber matado al comandante de la marina de los Guardianes de la Revolución, Alireza Tangsiri, mientras Irán reivindicó haber alcanzado “centros estratégicos israelíes en el puerto de Haifa” y atacó objetivos en el norte y centro de Israel, según la cobertura en directo de Al Jazeera. Bahréin, Kuwait y Arabia Saudí han interceptado más misiles y drones iraníes, y al menos dos personas murieron en Abu Dabi por la caída de esquirlas.
Las consecuencias económicas del conflicto se extienden más allá de la región. El precio del petróleo Brent ha vuelto a subir un 5% hasta 107,54 dólares por barril debido a que el cierre del estrecho de Ormuz mantiene la incertidumbre sobre el suministro energético global, a pesar de los anuncios de Trump sobre supuestas "negociaciones" que Irán niega en todo momento. Sultan Barakat, del Instituto de Estudios de Posgrado de Doha, advirtió a Al Jazeera que “los países que pagarán el precio más alto serán los más pobres, que siempre han dependido de obtener el precio más competitivo. Quedarán excluidos del mercado primero”, señalando que no solo la energía sino también los fertilizantes para la producción de alimentos están dejando de llegar a las naciones que los necesitan. Mientras tanto, el ministro de Exteriores de Pakistán confirmó que su país actúa como "canal oficial" de comunicación entre Washington y Teherán, que han recibido una propuesta de 15 puntos por parte de Estados Unidos, considerada “excesiva” por Irán, que ha presentado su propio plan exigiendo el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz, entre otros puntos.