El abogado izquierdista húngaro András Schiffer ha alertado en una reciente entrevista sobre un posible escenario de desestabilización política en Hungría ante las próximas elecciones generales del 12 de abril. Las declaraciones de Schiffer han sido recogidas, traducida al castellano y resumidas por el usuario de X @YuriiKazakov en un hilo publicado en la red social. Según Schiffer, la campaña electoral se ha transformado en un "circo" que evita debatir sobre los problemas reales del país, como los escándalos de las fábricas de baterías, para centrarse en una supuesta "guerra de espionaje". El experto sostiene que el partido gobernante, Fidesz, ha desviado la atención hacia el conflicto en Ucrania, mientras que la oposición habría caído en la "trampa" de responder con una "rusofobia radical", impidiendo cualquier debate sobre las condiciones de vida de la población por el corte de suministro energético.

Schiffer insiste en que existen indicios de intervención por parte de servicios secretos occidentales en el proceso electoral. Como ejemplo, cita la filtración de conversaciones entre el ministro de exteriores húngaro y su homólogo ruso; una información que, según el abogado, es "imposible conseguir sin la ayuda de un servicio de inteligencia". El análisis sostiene que Bruselas podría estar preparando el terreno para invalidar una posible victoria del actual Gobierno bajo la excusa clásica de la "injerencia rusa", un discurso ya utilizado en otros países como Georgia o Rumanía.

"Apartar a Hungría de los foros de decisión de la UE"

El objetivo final de esta estrategia sería, según Schiffer, "quitarle el derecho a voto a Hungría" y apartarla de los foros de decisión de la Unión Europea, donde a menudo suele bloquear paquetes de ayuda militar a Ucrania. Para contrarrestar esta presión, el primer ministro Viktor Orbán ha invitado al vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, buscando un reconocimiento externo que fuerce un conflicto de intereses entre Washington y Bruselas. Schiffer califica de "sospechosa e improbable" la última encuesta de la agencia Medián, que augura una supuesta "victoria de la oposición" con una "participación récord del 89%", interpretándola como "una herramienta para sacar a la gente a la calle" y cuestionar los resultados si los datos reales no coinciden con las encuestas.

Clima de violencia

Finalmente, el abogado alerta sobre el clima de violencia política y "microagresiones" fomentado por el principal partido opositor, Tisza, al que describe como una organización que ejerce una presión "brutal" contra cualquier otra candidatura, independientemente de si es aliada de Orbán o no. El usuario que ha recoge las declaraciones de Schiffer menciona el caso de Zoltán Varga, de Coalición Democrática, quien tuvo que aguantar varios episodios de acoso tras criticar a un rival por realizar el saludo nazi, denunciando que "más o menos en esa atmósfera nació el fascismo". Este clima político crispado ha provocado ya la retirada de varios candidatos, consolidando un escenario de polarización extrema que apunta a la desestabilización del país más allá de lo que dicten las urnas.

András Schiffer

András Schiffer (Budapest, 1971) no es ningún "agente de Vladimir Putin" ni aliado de Orbán. Es un abogado y expolítico conocido por ser cofundador y copresidente del partido ecologista La Política Puede Ser Diferente (LMP). Graduado en Derecho por la Universidad Eötvös Loránd, inició su militancia política en movimientos juveniles socialistas antes de integrarse en el ámbito ecologista. Fue elegido miembro del Parlamento de Hungría en 2010, donde lideró el grupo parlamentario de LMP en dos etapas. Durante su carrera, impulsó la formación del partido LMP en 2009 y defendió posturas contrarias a las alianzas con las principales fuerzas de la oposición tradicional. En 2016 anunció que se retiraba de la política profesional, renunciando a sus cargos directivos y a su escaño, para volver a ejercer como abogado. Finalmente, abandonó el partido en 2018 por desacuerdos con su nueva dirección.