Una investigación de Sistema 161 ha señalado la integración de militantes del grupo fascista Hacer Nación en Solidaridad, el sindicato satélite de Vox, tras la disolución del colectivo en noviembre de 2025. Según el informe, la entrada en bloque se produjo después de que Jordi de la Fuente, exdirigente del Movimiento Social Republicano (MSR) y de Plataforma per Catalunya, fuera nombrado responsable de Solidaridad por la dirección estatal de Vox en marzo de 2025. La maniobra permitió que antiguos cuadros de Hacer Nación pasaran a ocupar puestos en el "sindicato" cercana a Vox sin romper su entramado organizativo, entre ellos Carlos Navarro Valdelvira, una de las principales figuras de Hacer Nación en Albacete, que había participado previamente en Iniciativa x Albacete –plataforma vinculada a la coalición Respeto, donde también militaba De la Fuente–.

Entre los fichajes identificados por Sistema 161 destaca Marco Aguilera, bajista de la banda de música RAC (Rock Against Communism) Iberian Wolves, formación que nunca ha ocultado su línea abiertamente neonazi y que ha participado en conciertos organizados por Núcleo Nacional, la organización neonazi española. Aguilera mantiene una estrecha relación con Enrique Lemus, responsable legal de Núcleo Nacional y antiguo dirigente de Círculo Español de Amigos de Europa (CEDADE) junto al famoso ideólogo neonazi Pedro Varela. La investigación también señala la presencia de otro militante –del que no se ha revelado el nombre– fotografiado en un bar heavy local con una camiseta que lucía la calavera totenkopf, emblema de las SS nazis, y que también habría conseguido algún puesto en Solidaridad. Sistema 161 señala que la operación ha sido calificada por antiguos miembros de Hacer Nación y del MSR como "una traición al movimiento fascista", mientras ha sido acogida con normalidad por Vox y las organizaciones de su órbita.

La entrada de militantes de grupos abiertamente fascistas en la estructura "sindical" de Vox evidencia la porosidad entre la formación de Santiago Abascal y las organizaciones neonazis de base, pese a los intentos del partido de presentarse como una fuerza “constitucionalista” y que “condena el antisemitismo”. Solidaridad, que nació como un "sindicato" para competir con los sindicatos mayoritarios y de clase, se ha convertido en un ariete para intentar introducir el discurso fascista en el ámbito laboral y en un coladero para militantes de la extrema derecha más violenta.

La presencia de Carlos Navarro, ex de Iniciativa x Albacete, y de Aguilera, vinculado a conciertos neonazis, no es un hecho aislado, sino otro caso visible más un proceso de captación de cuadros fascistas que la dirección de Vox no solo tolera, sino que promueve, como demuestra el nombramiento de Jordi de la Fuente al frente de Solidaridad. Así, sus estructuras se llenan de quienes han hecho el supremacismo su razón de ser. La investigación de Sistema 161 confirma que el fascismo no está en los márgenes: está en la sede del sindicato de Vox , en sus listas de afiliados y en sus nóminas.