Protestas y disturbios ante las bases de la OTAN en Grecia
Las marchas contra la guerra en Chania derivaron en choques con la policía mientras en Atenas miles de trabajadores se movilizaron hacia la embajada de EEUU exigiendo la retirada de tropas.
Grecia vivió jornadas de intensas movilizaciones el pasado fin de semana contra la implicación del país en la agresión imperialista comandada por Israel y EE. UU. en Oriente Medio. En la ciudad de Chania, en la isla de Creta, miles de manifestantes marcharon hacia la base naval de la OTAN en Souda para exigir su cierre inmediato. Según informan cuentas de Facebook y X como World Riots y @ultras_antifaa, la movilización derivó en enfrentamientos cuando los manifestantes intentaron romper el bloqueo policial que impedía el acceso a las instalaciones, denunciando que esta base es utilizada por Estados Unidos para operaciones de guerra, donde ya se han registrado varios crímenes de lesa humanidad.
En la capital, Atenas, decenas de miles de personas convocadas por sindicatos y organizaciones políticas marcharon desde el Ministerio de Finanzas hasta la embajada estadounidense. Según recoge The Left Chapter a partir de informaciones del Partido Comunista de Grecia (KKE), los trabajadores lanzaron un mensaje contundente contra las prioridades del Gobierno: "Ni un sacrificio por la guerra ni por sus beneficios". Durante la protesta, se desplegó una pancarta gigante frente al Parlamento exigiendo la salida de Grecia de la guerra y el cierre de las "bases de la muerte".
La tensión aumentó tras la reunión de una delegación sindical con el viceministro de Finanzas, Th. Petralias. Los representantes de los trabajadores exigieron medidas de apoyo a los ingresos de la clase trabajadora frente a la carestía de la vida, pero el Gobierno invocó la "estabilidad fiscal" para negar fondos. G. Stefanakis, presidente del sindicato de hostelería de Ática, calificó la respuesta oficial de "provocadora", señalando que mientras se niega ayuda a las familias, el Ejecutivo planea destinar 7 000 millones de euros adicionales a equipamiento militar de la OTAN.
Dimitris Koutsoumbas, secretario general del KKE, presente en la marcha, exigió la retirada de todas las fragatas desplegadas en el mar Rojo y la vuelta de las baterías de misiles Patriot. Las protestas se extendieron a otras 30 ciudades griegas, consolidando un amplio movimiento que rechaza que la clase trabajadora pague los costes de una escalada bélica que solo beneficia a los intereses estratégicos del capital internacional.






Fotos: KKE/World Riots