El Gobierno de Pedro Sánchez anunció este lunes el cierre "por completo" del espacio aéreo español a la operación militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, pero los hechos recientes parecen contradecir la versión oficial. Registros gráficos y datos de seguimiento obtenidos durante las últimas 48 horas confirman que el Estado español mantiene su función de plataforma logística para el despliegue bélico estadounidense. El observador naval Daniel Ferro (@Gibdan1) ha difundido imágenes de un submarino de la clase Ohio de la Marina de EEUU realizando operaciones en la Bahía de Algeciras el pasado 31 de marzo, el mismo día en que el Ejecutivo publicitaba el "endurecimiento" de sus "restricciones".

La presencia de este sumergible, diseñado para el transporte masivo de misiles de crucero, coincide con la monitorización de movimientos aéreos que el Gobierno directamente asegura haber "prohibido". El usuario de X @astroenside reportó este 1 de abril, mediante capturas de la plataforma Flightradar24, el vuelo de un avión de transporte militar que despegó desde la Base Naval de Rota (Cádiz). Esta instalación, gestionada por el Ministerio de Defensa bajo convenios con Washington, sigue operando como un nodo de transferencia de recursos hacia el Mediterráneo oriental, a pesar de que el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, afirmó en la Cadena SER que "solo se autorizarán emergencias" sin detallar los mecanismos de control.

El despliegue de fuerzas militares estadounidenses en suelo, aire y aguas españolas se ha mantenido constante durante el primer mes de bombardeos sobre territorio iraní, con más de 70 maniobras detectadas en total. Según datos recopilados por aficionados al seguimiento aeronáutico y observadores desconfiados. La Voz de Almería publicaba que al menos 40 movimientos vinculados a la operación 'Furia Épica' cruzaron el sureste peninsular entre febrero y marzo, que se sumaban a otras maniobras detectadas anteriormente, incluidas algunas con movimientos sospechosos y otras detectadas en tiempo real mientras el Gobierno hacía sus declaraciones del "no a la guerra". Entre estas naves destacan aviones cisterna KC-135 Stratotanker, piezas imprescindibles para que los cazas de combate estadounidenses puedan repostar en vuelo y alcanzar sus objetivos sin aterrizar en países que, como el Estado español, simulan una posición de "neutralidad" y "no beligerancia" insostenible ante la opinión pública.

Esta contradicción entre los anuncios institucionales y la realidad operativa responde a la dependencia estratégica que el Estado español mantiene con el complejo militar-industrial de la OTAN. Fuentes del Ejército del Aire consultadas por El Mundo reconocen que el uso de Rota y Morón permite a las fuerzas de EEUU "tratar de llegar antes a la zona y no tener que dar explicaciones a España". El mantenimiento de estas infraestructuras supone una transferencia de soberanía que garantiza que el territorio español siga siendo un eslabón necesario para la destrucción en Oriente Medio, priorizando los compromisos bélicos con las alianzas imperialistas internacionales sobre el derecho internacional que el Gobierno dice defender.

La falsa medida de "cierre total" llega cuando la fase más crítica de la movilización logística ya ha sido ejecutada con la connivencia del Ejecutivo. Mientras el Ministerio de Defensa e Interior guardan silencio sobre la naturaleza de la carga de los aviones detectados en Rota, el flujo de armamento a través de las bases andaluzas confirma que el pacto militar con EEUU prevalece sobre cualquier declaración política de "no a la guerra". La operatividad de los submarinos en Gibraltar y los transportes en Rota evidencia que el corredor bélico español permanece abierto para el beneficio de la industria armamentista y los intereses geoestratégicos del imperialismo occidental.