El ala demócrata del Congreso exige la destitución de Trump
Cargos electos estadounidenses piden activar la 25ª Enmienda o iniciar un juicio político inmediato contra el presidente por poner en peligro la seguridad global y la estabilidad económica.
El congresista por Chicago, Mike Quigley (IL-05), solicitó formalmente este martes la destitución del presidente Donald Trump tras las declaraciones del mandatario en las que aseguraba que "una civilización entera morirá esta noche" en referencia a Irán. A través de un comunicado oficial, Quigley instó al Gabinete presidencial a invocar la 25ª Enmienda de la Constitución, un mecanismo jurídico que permite apartar al jefe del Ejecutivo si se le considera incapaz de desempeñar sus funciones. El congresista condicionó la seguridad de la población a la salida inmediata del presidente, afirmando que "cada día, Donald Trump comete actos impropios del cargo" y señalando que este tipo de maniobras están empujando al sistema económico hacia una "nueva Gran Recesión".
A la exigencia de Quigley se han sumado decenas de legisladores demócratas que denuncian el carácter criminal de la retórica presidencial. La congresista Ilhan Omar describió las amenazas de Trump como "nauseabundamente malvadas" y afirmó que el presidente "debe ser sometido a un juicio político (impeachment)". Por su parte, la representante Shontel Brown aseguró que "Trump llevó al mundo al borde del abismo sin un propósito claro" y que el mandatario está "claramente desquiciado, enfermo y no es apto para liderar".
La presión para forzar el relevo en la Casa Blanca también apunta al vicepresidente JD Vance. La congresista Yassamin Ansari instó a Vance a "convocar al gabinete de inmediato para invocar la 25ª Enmienda y destituir a Trump", criticando que el vicepresidente se limite a "filtrar a la prensa que se oponía a la guerra" en lugar de actuar desde sus funciones. En la misma línea, la legisladora Julie Johnson calificó la gestión de Trump como un "liderazgo errático y temerario", mientras que el senador Ed Markey, aunque celebró el anuncio de la aparente "tregua", subrayó que el presidente "no puede amenazar con crímenes de guerra con impunidad" y exigió al Congreso que actúe para "detener esta guerra y destituir a Donald Trump".
Los sectores demócratas temen un colapso bélico y una crisis económica aguda que pueda sacudir los pilares del poder estadounidense en su conjunto. Quigley insistió en que, si el Gabinete no actúa, "el Congreso debe interrumpir su receso de forma inmediata para iniciar los procedimientos de expulsión", apelando a que demócratas y republicanos "defiendan el sentido común" ante una gestión que tildan de "desequilibrada".
Los amagos en el parlamento muestran las tensiones internas entre las prioridades y los intereses estratégicos de la facción dominante en el Ejecutivo y la necesidad de estabilidad de otros sectores del aparato estatal ante la agresión a Irán. Las fuentes consultadas por Al Jazeera y las notas de prensa de los legisladores coinciden en que la retórica de la "aniquilación total" ha agotado los pocos márgenes de consenso institucional que quedaban. Mientras la Casa Blanca intenta presentar la "tregua" de dos semanas como un "éxito militar", el ala demócrata, que hasta ahora ha sido el sector más belicista en política exterior, sostiene que la permanencia de Trump en el poder sigue constituyendo un peligro inasumible para lo que ellos denominan como "seguridad nacional", dadas las consecuencias de un conflicto que ya ha disparado los costes de circulación y la inestabilidad de los precios de la energía.