La dirección de la multinacional francesa de consultoría tecnológica Capgemini ha comunicado formalmente a la representación legal de los trabajadores el inicio de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a varios centros de trabajo en el Estado español. La dirección de la firma justifica esta destrucción de puestos de trabajo por el avance de la inteligencia artificial y por la existencia de niveles elevados de trabajadores en lo que denominan como el bench —personal contratado que la empresa mantiene sin asignar a proyectos de clientes—. Este proceso de "reestructuración" en el Estado español se produce pocos meses después de que la matriz anunciara el despido de 2.400 personas en Francia, el 7% de la plantilla, el mayor recorte de su historia.

La dirección de Capgemini sostiene que la evolución tecnológica está ejerciendo una "presión creciente" sobre sus modelos operativos, lo que habría generado "niveles elevados de equipos sin proyecto asignado". De acuerdo con la normativa laboral vigente, se ha abierto un plazo de 15 días para constituir la comisión representativa de los trabajadores que negociará el expediente durante el periodo de consultas.

CGT denuncia el 'bench' como "lista negra artificial"

Las organizaciones sindicales han criticado a la dirección, especialmente la del nuevo consejero delegado (CEO), que se ha presentado ante la plantilla con el anuncio de este despido colectivo. CCOO ha calificado esta forma de iniciar la relación como "no adecuada" y ha advertido que "luchará para defender cada puesto de trabajo". Por su parte, la sección sindical de CGT ha alertado sobre el uso del bench como una "lista negra artificial" que la empresa "maneja a su antojo", denunciando que Capgemini "puede sacar a alguien de un proyecto de un día para otro y sin ningún motivo" para incluirlo en el proceso de despido, como ya ocurrió en el ERE de 2015.

A diferencia del proceso francés, donde la empresa planteó algunas salidas "voluntarias" y reconversiones internas, los sindicatos del Estado español auguran un escenario de despidos forzosos. El sindicato CSIF informó que, en reuniones previas, la dirección había negado que la "reorganización interna" estuviera asociada a planes de salida, una afirmación que ha resultado ser falsa. Los sindicatos disponen ahora de un periodo de 15 días para constituir la comisión representativa, tras lo cual comenzará el mes de consultas legales donde se negociará el impacto concreto de una medida que, según denuncian los potenciales afectados, solo busca garantizar la rentabilidad de los accionistas a costa de los puestos de trabajo.

578 millones de euros distribuidos entre accionistas solo en el primer semestre de 2025

A pesar de los planes de despido, los datos económicos publicados por el propio grupo muestran una sólida capacidad de generación de beneficios. Durante el primer semestre de 2025, Capgemini distribuyó 578 millones de euros en dividendos, mientras que en el ejercicio de 2024 la suma destinada a dividendos y recompra de acciones alcanzó los 1.552 millones de euros. Aunque la facturación global experimentó un ligero retroceso del 0,3% en el último periodo analizado, el grupo mantuvo un margen de beneficio del 12,4%, situando su resultado neto en los 724 millones de euros, con un aumento del 10,6% en ventas.

La dirección de la firma en el Estado español ha manifestado que, en paralelo a los despidos, continuará reforzando su propuesta para los perfiles que decida mantener. El periodo de consultas formal, una vez constituida la mesa, tendrá una duración prevista de un mes.