El FMI pide a los bancos centrales subir los tipos de interés
La directora del organismo, Kristalina Georgieva, exige endurecer los recortes de liquidez ante el aumento de precios de los hidrocarburos, asumiendo una ralentización del crecimiento económico global.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió este jueves en Washington que los bancos centrales "deben estar preparados" para subir los tipos de interés y endurecer sus políticas monetarias. En el discurso de inauguración de las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial, la economista búlgara señaló que esta medida "es necesaria si la guerra contra Irán deriva en presiones inflacionarias", especialmente a través del encarecimiento de la energía. Según Georgieva, las instituciones financieras "no pueden permitirse que la inflación se descontrole", lo que en la práctica implica encarecer el crédito para las familias y empresas con el fin de frenar el consumo y la circulación de capital para que las economías no colapsen.
Georgieva instó a los bancos centrales a "no precipitarse" en la bajada de tipos y a mantenerse en alerta ante el golpe que está recibiendo la oferta global de hidrocarburos. "Deben mantenerse alerta y centrarse en las condiciones (globales)", recalcó la directora, quien también recordó que un "movimiento prematuro" podría afectar al crecimiento, aunque subrayó la prioridad de contener los precios por encima de cualquier otra consideración social. Esta directriz del FMI presiona también a los gobiernos para que mantengan políticas de recortes y prioridades presupuestarias centradas en la estabilidad financiera, ignorando el impacto que el encarecimiento de la deuda soberana y los préstamos privados tiene sobre los salarios reales de los trabajadores.
Bajada de crecimiento "incluso en el escenario más optimista"
El organismo anunció que rebajará su previsión de crecimiento global debido a la guerra iniciada por Israel y EEUU en Oriente Medio, rompiendo la tendencia que, según Georgieva, mostraba la economía antes del estallido de la guerra el pasado 28 de febrero. A pesar del aparente impulso que suponía la inversión en inteligencia artificial, el FMI presentará el próximo martes un Informe de Perspectiva Global con revisiones a la baja en todos sus supuestos. Georgieva admitió que, "incluso si el endeble alto el fuego entre Washington y Teherán se mantiene", la economía mundial no podrá superar este escenario "sin sufrir algún daño", lo que anticipa una etapa de estancamiento.
El FMI baraja tres escenarios posibles para los próximos meses, pero Georgieva confirmó que "incluso nuestro escenario más optimista contempla una revisión a la baja del crecimiento". El organismo reconoce así que la guerra y la inestabilidad en el suministro de petróleo y gas mantendrán los costes de vida elevados durante más tiempo. Esta estrategia de subir tipos ante crisis de oferta —como la energética— supone, en términos materiales, una transferencia de rentas desde las mayorías sociales hacia el sector financiero, que se beneficia de intereses más altos mientras la población enfrenta una pérdida de poder adquisitivo derivada tanto de la inflación como de las medidas impuestas para "combatirla".