La titular del juzgado número 2 del Tribunal de Instancia de Picassent ha dictado una orden de protección que prohíbe al concejal de Vox en el Ayuntamiento de Montserrat (València, País Valencià), Carlos Martínez Salvador, acercarse a menos de 300 metros de su pareja sentimental o establecer cualquier tipo de comunicación con ella. La medida judicial, recogida por Levante-EMV,responde a una denuncia por un presunto delito de malos tratos e injurias en el ámbito de la violencia de género, interpuesta el pasado domingo ante la Guardia Civil y ratificada en sede judicial el lunes. La magistrada encargada del caso considera que existe un "riesgo objetivo" para la integridad de la mujer basándose en los hechos relatados.

El episodio se desencadenó el domingo al mediodía, cuando una fuerte discusión en el domicilio de la pareja alertó a los vecinos, quienes avisaron a la Policía Local. Aunque inicialmente ambos manifestaron a los agentes que "la situación se había tranquilizado", horas después se produjo una nueva discusión que, según la denuncia, derivó en un episodio violento. Cuando la patrulla regresó a la vivienda tras un segundo aviso, el edil de Vox ya había abandonado el domicilio. Martínez permaneció ilocalizable hasta el martes, momento en que se presentó voluntariamente ante las autoridades, aunque no se ha practicado su arresto.

Este no es el primer incidente de esta naturaleza en el que se ve implicado el concejal de la formación fascista. Durante la ruptura del pacto de gobierno entre el PP y Vox el pasado otoño, el alcalde de Montserrat, Sergio Vilar, reveló que Martínez ya había sido detenido preventivamente en una ocasión anterior tras una denuncia de su propia madre. En aquel episodio, el edil llegó a pasar una noche en el calabozo, aunque el protocolo de violencia de género no prosperó porque la mujer no formalizó la denuncia en ese momento.

Ante la gravedad de los hechos actuales, el alcalde Sergio Vilar ha condenado lo sucedido y ha declarado que Martínez "debería dimitir" de su escaño en el consistorio. El primer edil recordó que en el pasado otros cargos públicos abandonaron su acta ante situaciones similares. Por su parte, Carlos Martínez Salvador, al ser consultado por el diario Levante-EMV, se ha limitado a afirmar que "todo es falso" y ha declinado realizar más declaraciones sobre el proceso judicial en curso.

Esta medida cautelar vuelve a situar de nuevo el foco sobre las conductas de los representantes de Vox en las instituciones locales. Con este último suceso, Vox registra al menos seis casos públicamente conocidos relacionados con la violencia machista donde se han aplicado distintos tipos de medidas; como curiosidad, la inmensa mayoría corresponden al País Valencià, como en este caso.

La resolución judicial se mantiene a la espera de la calificación definitiva de los delitos conforme avance la instrucción. Mientras tanto, el concejal mantiene su acta en el Ayuntamiento de Montserrat, a pesar de la orden de alejamiento vigente y de los antecedentes por altercados domésticos que ya habían sido expuestos en sede plenaria por sus antiguos socios de gobierno.

Ante la gravedad de los hechos actuales, el alcalde Sergio Vilar ha condenado lo sucedido y ha declarado que Martínez "debería dimitir" de su escaño en el consistorio, recordando que no forma parte del equipo de gobierno actual tras las desavenencias previas. Por su parte, Carlos Martínez Salvador se ha limitado a afirmar que "todo es falso" y ha declinado realizar más declaraciones. La resolución judicial se mantiene a la espera de la instrucción definitiva, mientras el concejal mantiene su acta a pesar de la orden de alejamiento vigente. Por el momento no hay sentencia firme, sino una medida cautelar basada en la denuncia y la apreciación inicial de riesgo por parte de la jueza.

Historial reaccionario y censor

La trayectoria institucional de Carlos Martínez al frente de la concejalía de Patrimonio ha estado definida por la confrontación ideológica y la eliminación de la memoria histórica femenina. Según informó elDiario.es, Martínez lideró en 2024 la retirada de las placas de calles que homenajeaban a mujeres insignes como Margarita Xirgu, María Viñals o la escritora Mercè Rodoreda, bajo el argumento de que incluir nombres de mujeres en vías públicas era "jugar al adoctrinamiento político". Martínez llegó a referirse a estas figuras con un lenguaje con connotaciones abiertamente fascistas: "rojas". Justificó eliminar sus placas alegando que la cotitularidad de nombres en las calles "confundía a la ciudadanía".

Además de su ofensiva contra el reconocimiento de las mujeres en el espacio público, la gestión de Martínez en Montserrat ha estado caracterizada por el ejercicio de la censura. Bajo su mandato, el Ayuntamiento ha vetado la presentación de obras culturales y libros-disco en valencià, además de ordenar la retirada de la biblioteca municipal de la revista Saó, la publicación decana en lengua valenciana.