El partido fascista Vox ha consolidado en Catalunya una nueva estructura juvenil afín tras la ruptura con Revuelta, la organización bajo sospecha de apropiación indebida en la gestión de fondos para los afectados por la DANA. El nuevo referente es Reconquista, una entidad que combina la militancia política con el entrenamiento de combate. Según revela elDiario.es, este colectivo organiza regularmente clases de boxeo y lucha —como las denominadas "Jornadas Atilio"— en los que participan figuras procedentes de la escena neonazi catalana y grupos de agitación católica fundamentalista.

La conexión entre Vox y estos grupos es orgánica. Miembros destacados del partido, como Santiago Acosta, concejal en Sentmenat, o Fernando Villalba, asesor del grupo parlamentario de Vox en Catalunya, participan activamente en los eventos de Reconquista. Villalba, graduado por el centro ISSEP fundado por Marion Maréchal Le Pen, ha sido identificado en sesiones de entrenamiento junto a sujetos como Jordà G. F., un militante detenido en 2008 por agresión y vinculado al grupo de entrenamiento marcial Prima Bellatrix, núcleo del neonazismo en el área de Barcelona.

Esta red juvenil tiene raíces internacionales que conectan con el neofascismo ruso, según elDiario.es. Prima Bellatrix surgió tras los contactos de sus impulsores con la organización Padre Invierno (PPDM), un grupo ruso ya disuelto que instruía en el manejo de armas y artes marciales a militantes fascistas europeos. Estos vínculos sitúan a la cantera de Vox en un entorno plenamente fascistizado donde la cultura de los deportes de contacto se mezcla con la formación política de cuadros que hoy ocupan puestos de asesoramiento legislativo en las instituciones catalanas.

En el plano de la acción política, Vox y Reconquista ya actúan de forma conjunta en la calle. El pasado marzo, convocaron manifestaciones en barrios populares de Tarragona y Santa Coloma de Gramenet bajo la consigna de la "remigración", eufemismo utilizado por la extrema derecha para exigir la expulsión masiva de personas migrantes. En estos actos, figuras como Jordi de la Fuente —exmiembro del neonazi Movimiento Social Republicano y actual dirigente del sindicato Solidaridad vinculado a Vox— han llevado la voz cantante bajo pancartas firmadas por el partido fascista,

La estrategia de Vox pasa por ir fagocitando las estructuras de pequeños grupos neofascistas como Hacer Nación o Plataforma per Catalunya. Esta táctica permite al partido de Santiago Abascal profesionalizar a militantes provenientes de entornos militantes marginales y abiertamente violentos, dotándolos de una plataforma institucional estable, cargos y sueldos mientras mantienen la agitación en los gimnasios y la calle.