La Plaza de las Pasiegas y la calle Pie de la Torre, en el corazón de Granada (Andalucía), se convirtieron este jueves en el escenario de un episodio de tensión durante un acto de la formación fascista Vox. Lo que comenzó como una protesta antifascista contra el mitin de Santiago Abascal y el candidato andaluz Manuel Gavira, derivó en enfrentamientos directos y cargas policiales. Colectivos antifascistas habían convocado una concentración bajo lemas como Granada será la tumba del fascismo y Ninguna persona es ilegal, situándose a escasa distancia del evento de precampaña para las elecciones al Parlamento de Andalucía del próximo 17 de mayo.

Al parecer, algunos asistentes habrían lanzado pintura roja contra los asistentes al mitin fascista, que coreaban “Pedro Sánchez hijo de puta”. La pintura alcanzó a la diputada del Congreso María Ruiz, y ante este incidente, Santiago Abascal optó por interrumpir su discurso y elevar el tono contra las instituciones, calificando la protesta de “delito electoral” y señalando directamente al Ministerio del Interior por lo que consideró una “pasividad policial”. En una declaración que precedió a los disturbios, Abascal advirtió que no continuaría hasta que los manifestantes fueran expulsados, instando a sus propios seguidores a “recuperar el espacio” y refiriéndose a los participantes en la protesta como “los del tiro en la nuca”.

Esta incitación provocó que un grupo de fascistas que estaban en el mitin, acompañados del propio Abascal y sus escoltas, portando banderas rojigualdas, cruces de Borgoña y, según algunos testigos, objetos contundentes, se abriera paso por el cordón policial para arremeter contra los manifestantes antifascistas. Esto derivó en una reyerta de empujones, insultos y enfrentamientos físicos en las inmediaciones de la Catedral de Granada. En las imágenes se aprecia a un hombre sin uniforme intentando golpear a los antifascistas con una porra extensible. La Policía Nacional española solo intervino contra el bloque antifascista cuando los seguidores de Vox ya se encontraban frente a ellos, una actuación que se saldó con varias identificaciones y al menos una detención confirmada.

La jornada dejó una imagen de fuerte confrontación en el centro histórico. Mientras que sectores mediáticos alineados con Vox y la derecha han centrado su relato en el “boicot de radicales”, otras crónicas describen el suceso como un enfrentamiento entre grupos. Sin embargo, ningún medio local ni estatal ha publicado hasta ahora ninguna versión, comunicado, entrevista o valoración posterior de los organizadores de la protesta antifascista sobre los enfrentamientos, la intervención policial, los lanzamientos de pintura o las acusaciones de Abascal. Tras el desalojo forzoso de la protesta por parte de las Unidades de Intervención Policial (UIP), el acto pudo reanudarse.