Alemania ha aprobado exportaciones de armamento a Israel por valor de 7,8 millones de dólares solo en las primeras semanas de la campaña de bombardeos conjunta con Estados Unidos contra Irán, según datos oficiales del Ministerio de Economía alemán publicados esta semana. Al mismo tiempo, la ministra de Sanidad, Nina Warken, del Partido Demócrata Cristiano (CDU), presentó el 14 de abril un paquete de reformas que impondrá recortes drásticos en el seguro médico público "para evitar un déficit superior a 15.000 millones de euros en 2027". 

Los datos del Ministerio de Economía responden a una solicitud del partido Die Linke. Las autorizaciones corresponden al período comprendido entre el 28 de febrero y el 27 de marzo de 2026, coincidiendo con el primer mes de los bombardeos estadounidenses e israelíes sobre Irán. Está lejos de ser la excepción, desde el 7 de octubre de 2023, Alemania, segundo mayor proveedor de armamento a Israel después de Estados Unidos, ha concedido licencias de exportación por más de 571 millones de dólares entre octubre de 2023 y mayo de 2025. 

En agosto de 2025, ante el rechazo político internacional por el genocidio en Gaza, Berlín impuso una prohibición parcial a las exportaciones de equipo militar que pudiera usarse en este territorio palestino. Sin embargo, incluso durante esa "restricción" Alemania aprobó licencias por 12,4 millones de dólares. La "prohibición" se levantó a finales de noviembre de 2025 tras el acuerdo de "alto el fuego" entre Israel y Hamás. Precisamente el 14 de abril, el mismo día en que la ministra Warken anunciaba los recortes sanitarios, un colectivo de abogados berlineses presentó una denuncia penal ante la Fiscalía Federal de Karlsruhe contra el canciller Friedrich Merz y otros diez altos cargos. 

"No podemos gastar más de lo que ingresamos"

En paralelo a esta política exterior de suministro al Estado genocida, el sistema sanitario alemán se encuentra al borde del colapso financiero. El seguro médico es obligatorio: el 90 por ciento de la población cotiza al sistema público en función de sus ingresos. Las aportaciones representan aproximadamente el 14,5 por ciento de la recaudación y se reparten a partes iguales entre empleador y empleado, añadiendo una prima adicional según la empresa aseguradora. Las cotizaciones han subido de media un 3 por ciento este año. Sin nuevas partidas destinadas a la sanidad pública, el déficit previsto para 2027 supera los 15.000 millones de euros.

En la rueda de prensa del 14 de abril, la ministra Warken fue tajante: "Sencillamente, no podemos gastar más de lo que ingresamos" y anunció el paquete de reformas que incluye varias medidas concretas para trasladar los recortes a los usuarios del sistema público:

  • Los pacientes deberán pagar entre 7,50 y 15 euros por medicamento recetado, frente a los 5-10 euros actuales.
  • Se exigirá una segunda opinión obligatoria para aprobar cirugías 'costosas' de cadera o rodilla.
  • A partir de 2028, los cónyuges sin ingresos propios, que hasta ahora tenían cobertura gratuita, deberán abonar una tasa fija del 3,5 por ciento de los ingresos de su pareja (con algunas exenciones).
  • Se suprimirán los pagos 'extrapresupuestarios' a los médicos de familia por consultas sin cita previa o pacientes derivados.

Oliver Blatt, presidente de la Asociación Nacional de Fondos de Seguro de Salud Obligatorios (GKV), acogió con satisfacción las medidas, excusándose en que los fondos "invierten más de mil millones de euros diarios en la atención de 75 millones de ciudadanos". "Es una cantidad considerable y debe ser suficiente", afirmó. 

Las propuestas de Warken se convertirán en proyecto de ley en las próximas semanas. Su aprobación por el Consejo de Ministros está prevista para finales de abril, y se espera que lo tramiten en el Bundestag y el Bundesrat antes del receso estival.

El Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI) confirma que en 2023 Alemania aprobó exportaciones por 326,5 millones de euros a Israel, un incremento de diez veces respecto a 2022, y que entre 2021 y 2025 Alemania representó el 31% de todas las importaciones de armas mayores de Israel, solo por detrás de Estados Unidos. En 2024, las entregas se mantuvieron en torno a 150 millones de dólares, y entre agosto y octubre de 2024 se añadieron 94 millones de euros más pese a las "restricciones" parciales. Estas cifras incluyen armas de fuego, munición, vehículos blindados especiales, equipo naval y componentes electrónicos.

Estas exportaciones cuentan con el respaldo de garantías crediticias de exportación (Hermes Cover) del Gobierno federal alemán, que son fondos públicos y potencial deuda estatal, según el Informe Anual de Garantías de Crédito a la Exportación 2023 del Ministerio de Economía. El principal beneficiario es la industria armamentística alemana. Muestra de ello es, por ejemplo, Rheinmetall, quien reportó un aumento del 34% en sus beneficios netos en 2024, ligado a la demanda de material bélico. Quien se beneficia, por tanto, de estas exportaciones no es el Estado Alemán ni su población, sino su industria armamentística.

Un recorte de 12.000 millones anuales 

Paralelamente, los recortes en el seguro médico público alemán responden a un déficit estructural documentado por la Comisión de Finanzas de Salud: sin medidas de contención, el agujero alcanzaría 15.300 millones de euros en 2027 y superaría los 40.000 millones en 2030, según el informe presentado el 30 de marzo de 2026 y recogido por Reuters y Bloomberg. 

Esta desinversión forma parte de un recorte más amplio en el gasto social. El seguro de pensiones registró un déficit de alrededor de 2.000 millones de euros en 2024 y proyecta un déficit de unos 7.000 millones de euros en 2025, según datos del Ministerio Federal de Trabajo y Asuntos Sociales. El presupuesto federal indica un aumento significativo del gasto militar, que contribuye a la presión sobre los fondos sociales, mientras que el FMI estimó en su informe Article IV de febrero de 2026 un déficit general del gobierno del 2,4 % del PIB y una deuda pública del 62,6 % del PIB en 2025. 

Las reformas anunciadas por el Ministerio de Sanidad buscan ahorrar cerca de 12.000 millones de euros en el sector sanitario para 2026, de los cuales 6.000 millones provendrían de la reestructuración hospitalaria, dando prioridad al llamado "equilibrio fiscal" mientras las exportaciones de armamento a Israel se mantienen mientras los sionistas bombardean Líbano, Gaza e Irán.