La Armada de Estados Unidos han capturado el buque de carga Touska, de bandera iraní, tras un ataque armado en aguas del Mar de Omán. Según ha confirmado el Comando Central de EEUU (CENTCOM) y el propio presidente Donald Trump, el destructor de misiles guiados USS Spruance interceptó la embarcación bajo el pretexto de aplicar el bloqueo naval que Washington impone unilateralmente a los puertos de Irán. Tras seis horas de amenazas, el buque de guerra estadounidense disparó varios proyectiles de calibre 127 mm contra la sala de máquinas del mercante para inmovilizarlo, siendo posteriormente abordado por efectivos de la 31ª Unidad Expedicionaria de Marines, quienes mantienen actualmente el control de la nave.

El cuartel militar iraní Hazrat Khatam al-Anbiya ha calificado la acción de "piratería armada" y una violación directa de los principios internacionales, advirtiendo que sus fuerzas armadas responderán a la agresión "pronto". Por su parte, la agencia oficial de noticias IRNA ha comunicado que el Gobierno de Irán no participará en la segunda ronda de conversaciones que Trump pretendía celebrar en Pakistán. Desde Teherán ven esta negativa como respuesta a las "demandas excesivas" de la Casa Blanca, la "traición a la diplomacia" y el mantenimiento de un cerco naval que consideran una violación del entendimiento de alto el fuego.

La escalada militar ha tenido un impacto inmediato en la economía internacional, provocando un aumento en el precio del petróleo de referencia Brent, que ha subido un 7% hasta alcanzar los 96,85 dólares por barril. El primer vicepresidente iraní, Mohammad Reza Aref, declaró que "la seguridad del Estrecho de Ormuz no es gratuita" y que no se puede restringir la exportación de crudo iraní "esperando seguridad gratuita para los demás".

En el plano regional, la ofensiva israelí persiste en el sur del Líbano pese a los anuncios de "tregua". El ejército de Israel ha confirmado la autenticidad de imágenes que muestran a sus soldados destruyendo patrimonio religioso cristiano en Líbano y ha establecido una "línea amarilla" de control militar a 10 kilómetros de la frontera. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha reafirmado que su país y EEUU mantienen una "batalla de civilización contra la barbarie", una retórica que busca justificar la destrucción y la ocupación territorial.

Expertos consultados por la cadena qatarí Al Jazeera, como el asesor Harlan Ullman, han señalado que la captura del buque supone, en términos de derecho internacional, una "declaración de guerra" por parte de Estados Unidos. Mientras Washington hace uso de la fuerza bruta, las autoridades de Teherán sostienen que la "materialización del asedio" imposibilita cualquier diálogo honesto.