A escasos días del arranque de la Copa del Mundo de Fútbol, que comenzará el próximo día 11, el Zócalo de la Ciudad de México, sitio designado por la administración local para albergar el festival oficial de los aficionados, se ha convertido en el epicentro de una severa jornada de protestas protagonizada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Los integrantes de esta organización escalaron la magnitud de sus movilizaciones el pasado martes al derribar diversas estatuas de jugadores de fútbol instaladas por las autoridades en una de las avenidas neurálgicas de la capital. Estos actos representan una notable radicalización de las manifestaciones que el sector mantenía desde hace meses y coincide con la llegada masiva de docentes procedentes de diversos estados del país, convocados con el propósito de visibilizar su descontento justo antes del partido inaugural del torneo internacional.

La CNTE, una escisión del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que agrupa a aproximadamente medio millón de miembros en todo el territorio mexicano, cuenta con un amplio historial de resistencia y bloqueos de gran impacto, como los registrados en Oaxaca en 2006 y el paro nacional de 2016. En esta ocasión, las demandas centrales de la Coordinadora se enfocan en la exigencia de incrementos salariales y en la modificación de los regímenes laborales y de jubilación. Específicamente, los profesores reclaman la derogación de la reforma de pensiones de 2007, argumentando que las modificaciones implementadas hace casi dos décadas impiden que los docentes retirados perciban una pensión mensual equivalente al 100% del sueldo que disfrutaban en activo, una promesa que aseguran fue respaldada por el actual Gobierno. Los maestros mantienen un campamento frente a la sede presidencial desde noviembre y han escenificado bloqueos viales desde marzo.

Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha manifestado la "disposición" de su Gobierno para "mantener un diálogo propositivo enfocado en resolver las problemáticas que resulten financieramente viables", alegando que las restricciones presupuestales "impiden cumplir con la totalidad de las demandas planteadas". Fuentes oficiales informaron de que las autoridades federales ofrecieron un incremento salarial del 9%, cifra superior a la tasa de inflación y complementaria al aumento previo del 10% otorgado al salario mínimo general entre 2025 y enero de este año; sin embargo, la CNTE rechaza la propuesta y exige una duplicación total de sus sueldos actuales. Ante la falta de acuerdos, los líderes sindicales de las secciones de Guerrero y Zacatecas, Elvira Veleces y Marcelino Rodarte, señalaron ante los medios que las mesas de negociación con las secretarías de Educación y Gobernación "resultan insuficientes", exigiendo una interlocución directa con la jefa del Ejecutivo federal y advirtiendo sobre la intensificación de las protestas en los próximos días.

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Maestros mexicanos de la CNTE bloquean una avenida durante una manifestación, en Ciudad de México. Foto: EFE-Madla Hartz
Maestros mexicanos de la CNTE bloquean una avenida durante una manifestación, en Ciudad de México. Foto: EFE-Madla Hartz