Empleados de Meta demandan a la empresa por usar IA para despidos por bajas
La denuncia colectiva sostiene que los algoritmos de evaluación penalizaron a trabajadores de baja médica, por maternidad o con discapacidades, tras haber despedido al 10% de la plantilla.
Un grupo de decenas de trabajadores de la multinacional tecnológica Meta ha presentado una demanda ante un tribunal federal del distrito norte de California, en Estados Unidos, en la que acusan a la corporación de haber utilizado herramientas de inteligencia artificial para seleccionar “de forma desproporcionada” a los empleados que debían ser despedidos en su reciente recorte de plantilla, afectando especialmente a quienes se encontraban bajo permisos de maternidad o bajas por discapacidad. La acción legal, formalizada a través de un documento de 71 páginas presentado recientemente, hace referencia al proceso de despidos ejecutado durante la pasada primavera por la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, el cual supuso la salida de aproximadamente 8.000 trabajadores, equivalente al 10% de su fuerza laboral global.
De acuerdo con el texto de la denuncia, la dirección de Meta no elaboró las listas de despidos basándose en el criterio “razonado” de los mandos intermedios o directivos que conocían directamente el desempeño del personal, sino que recurrió a una “constelación de sistemas internos de inteligencia artificial”. Estas herramientas automatizadas de evaluación recopilaban métricas a partir del monitoreo de la actividad diaria, incluyendo el registro de las pulsaciones de teclado y el historial de navegación en dispositivos corporativos. Los demandantes argumentan que este método perjudicó directamente a los empleados que ejercieron su derecho a permisos protegidos por la ley, ya que los sistemas informáticos dejaban de recibir datos de productividad durante sus ausencias justificadas, lo que se tradujo en puntuaciones deficientes que los penalizaron y provocaron su inclusión automatizada en los listados de despidos.
Entre los 26 trabajadores incluidos de forma explícita en la demanda se exponen casos particulares que ilustran el impacto de la medida, como el de una científica de datos que recibió la notificación de despido estando en un permiso prenatal aprobado y a solo dos días de dar a luz, un ingeniero cuya evaluación de rendimiento fue rebajada debido al tiempo que permaneció ausente por una lesión, y un director de equipo que fue cesado apenas 16 días después de iniciar una baja médica autorizada. Ante esta situación, los abogados de los afectados han solicitado al juez federal una resolución judicial preliminar que impida a Meta hacer efectivos los despidos, cuya fecha límite de ejecución está programada para el próximo 22 de julio, advirtiendo de que la desvinculación definitiva causaría daños irreversibles como la pérdida de coberturas de salud durante el periodo posparto, la interrupción de tratamientos médicos en curso y graves consecuencias migratorias para los empleados extranjeros.
Por su parte, la empresa tecnológica ha rechazado “de manera tajante” los términos de la acusación a través de un portavoz oficial, quien manifestó en un comunicado enviado por correo electrónico al diario británico The Guardian que las afirmaciones de los trabajadores “carecen por completo de fundamento y no se basan en hechos reales”, asegurando textualmente que “la gestión de la plantilla y las decisiones organizativas han sido y son tomadas por personas, no por inteligencia artificial”. Pese a este intento de desmentido, la demanda vincula de forma directa lo ocurrido con un polémico programa de monitorización implantado por Meta a principios de este año con el fin de entrenar sus propios modelos lingüísticos observando las rutinas de sus ingenieros, una iniciativa que el consejero delegado de la firma, Mark Zuckerberg, defendió en una reunión interna según informaciones publicadas por el medio especializado The Information, pero que tuvo que suspenderse el pasado mes de junio ante las protestas de más de 1.600 empleados que firmaron una petición en defensa de su privacidad laboral.