El lobby ultracatólico CitizenGo, que opera como la red internacional de la organización de extrema derecha Hazte Oír, ha experimentado un notable crecimiento económico desde el año 2020. Según un análisis de los balances financieros de la entidad realizado por el diario Público, el grupo de presión con sede central en Madrid ha multiplicado casi por tres sus ingresos mediante donativos tras la crisis sanitaria de la pandemia. Mientras que en el periodo comprendido entre los años 2014 y 2019 los fondos recaudados ascendieron a un total de 11,24 millones de euros, en los seis ejercicios siguientes la cifra acumulada se disparó hasta superar los 30,12 millones de euros, consolidando una tendencia al alza en la captación de recursos privados a nivel global.

El pasado ejercicio correspondiente al año 2025 marcó un hito histórico para el lobby ultraderechista presidido por el abogado Ignacio Arsuaga desde su constitución jurídica en junio de 2013. A lo largo de ese año, el lobby ingresó un total de 6.955.337 euros en concepto de aportaciones, lo que representa la cantidad más alta desde que se empezaron a publicar de forma abierta sus registros contables en 2014. El grueso de este capital provino de donaciones de carácter puntual efectuadas por sus seguidores a través de internet, las cuales sumaron 4.102.953 euros, suponiendo un incremento de 370.000 euros respecto al año anterior. A este montante se añadieron otros 2.852.383 euros en forma de cuotas o ayudas mensuales fijas. Con estas cifras, la recaudación histórica total de la fundación entre 2014 y 2025 se sitúa en 41.353.431 euros.

Imagen de archivo de Ignacio Arsuaga, líder de Hazte Oir. Foto: youtube.com
Imagen de archivo de Ignacio Arsuaga, líder de Hazte Oir. Foto: youtube.com

A pesar del volumen récord de ingresos percibidos durante 2025, el balance financiero final de CitizenGo arrojó un saldo negativo de -496.186 euros. Este déficit se debió a una fuerte política de gasto destinada al despliegue de iniciativas de propaganda y presión, que también alcanzó máximos históricos al situarse en 6.855.242 euros, superando ampliamente los 5,3 millones invertidos durante el periodo anterior. Esta situación de números rojos es la tercera que registra la plataforma en su trayectoria, tras los saldos negativos de los años 2017 y 2018.

En el plano de la actividad política, la organización cuenta con equipos estables en 15 ciudades repartidas en cuatro continentes, extendiendo sus campañas de influencia a organismos de 50 países y manteniendo presencia formal ante las Naciones Unidas y la Unión Europea. Durante 2025, sus actuaciones internacionales se concentraron en ofensivas contra la interrupción voluntaria del embarazo y contra las legislaciones de derechos de las personas LGTBI.