Investigan a cinco policías locales por una agresión racista en Cornellà
Los agentes gritaron “moro de mierda, te voy a reventar la cabeza” al agredido a la salida de una discoteca antes de propinarle una paliza.
El Juzgado de Instrucción número 4 de Cornellà de Llobregat mantiene abierto un procedimiento judicial desde el pasado mes de noviembre contra cinco agentes de la policía local de este municipio barcelonés, investigados por la presunta comisión de delitos de lesiones y obstrucción a la justicia con la agravante de discriminación por racismo. Fuentes del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) han confirmado la existencia de esta causa iniciada tras la denuncia de un particular, la cual se encuentra actualmente en fase de instrucción a la espera de recibir los informes forenses definitivos y completar las diligencias necesarias antes de determinar si se acuerda la apertura de juicio oral.
Los hechos objeto de la investigación judicial ocurrieron el pasado 24 de octubre en las inmediaciones de la discoteca Mambo, ubicada en la zona de ocio nocturno de Famades, un área comprendida entre los municipios de Cornellà y L'Hospitalet de Llobregat. Según la información detallada este jueves por la organización de defensa de los derechos humanos Irídia en el marco de la presentación de su informe anual, la víctima, un joven llamado Imad, fue abordada por una patrulla de cuatro agentes para requerirle su identificación. Tal y como denunció la abogada de la entidad, Mireia Salazar, los funcionarios sujetaron al joven del brazo sin darle margen de tiempo para identificarse, profiriendo insultos xenófobos como “Moro de mierda. ¿Tú no eres de por ahí? Vete a tomar por culo, te voy a reventar la cabeza” y propinándole varios golpes que le provocaron la pérdida inmediata de un diente.
Durante la intervención, el agredido logró registrar los hechos utilizando la cámara de su teléfono móvil para recabar pruebas. Al percatarse de la grabación, los agentes borraron el vídeo del dispositivo, aunque el afectado consiguió recuperarlo posteriormente desde la carpeta de archivos eliminados. En el material audiovisual se escucha al joven preguntar a los agentes por qué le pegan, un elemento que la letrada de la defensa considera determinante para evidenciar tanto la motivación racista del incidente como un componente de ‘castigo’ por cuestionar la actuación. Poco después, dos agentes adicionales acudieron al lugar y retuvieron al acompañante de la víctima para impedir que también grabase la escena, provocándole igualmente lesiones.
La representación legal del denunciante ha señalado además que los policías no prestaron asistencia sanitaria a la víctima a pesar de la entidad de sus heridas y dificultaron la visualización de sus números de placa y de la matrícula del vehículo oficial. Tras el suceso, Imad acudió a un centro hospitalario donde permaneció catorce horas en la sala de urgencias, una espera que la acusación ha calificado de violencia institucional. Del mismo modo, la defensa denunció trabas administrativas al acudir a la comisaría de los Mossos d'Esquadra en la plaza de España de Barcelona para formalizar la denuncia, donde se le remitió a la comisaría del mismo cuerpo policial en Cornellà.
Durante las diligencias, la representación letrada de los agentes intentó solicitar información sobre la situación personal y administrativa de la víctima con el fin de cuestionar su relato, un extremo que la jueza instructora descartó por vulnerar su derecho a la intimidad.