Protestas en Bolonia tras el asesinato de Abderrahim Fakir a manos de la policía
Cientos de personas se movilizan en las calles de la ciudad italiana para exigir justicia en medio de un clima de creciente crispación con las Policía, a la que el Gobierno defiende.
La ciudad italiana de Bolonia se ha convertido en el escenario de una creciente ola de indignación y protestas tras la ‘muerte’ de Abderrahim Fakir, un hombre de 42 años de origen marroquí que ‘falleció’ el pasado domingo en el barrio de Pilastro durante un operativo policial. Fakir, quien residía en Italia desde los cinco años y regentaba una pequeña empresa de mudanzas y limpieza, murió mientras permanecía inmovilizado en el suelo por varios agentes mientras gritaba pidiendo auxilio.
Según informaron medios de comunicación locales, la Policía acudió al lugar poco después del mediodía tras recibir llamadas de vecinos “preocupados por el comportamiento del hombre”. Los agentes utilizaron espray de pimienta y procedieron a sujetarlo en el suelo tras afirmar ante el personal de la ambulancia que “sufría un episodio psiquiátrico”. Un vídeo difundido ampliamente muestra a dos policías sentados sobre el cuerpo de Fakir, quien padecía asma y problemas cardíacos, mientras este gritaba de manera insistente “ayuda, ayuda, basta”. En las imágenes se observa además que, una vez que el hombre dejó de moverse, los funcionarios le ataron los tobillos antes de verificar sus signos vitales junto a los paramédicos. Ante la gravedad de los hechos, la Fiscalía de Bolonia ha abierto una investigación formal y ha solicitado las grabaciones de las cámaras corporales de los agentes intervinientes.
La conmoción provocada por el suceso derivó en intensas manifestaciones durante la noche del lunes en las calles de Bolonia, donde la Policía empleó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los manifestantes, según reportó la agencia de noticias Ansa. Durante las protestas, grupos de activistas realizaron sentadas en la vía pública exhibiendo fotografías del fallecido.
El caso ha provocado un agudo choque político en Italia, donde diversos sectores han comparado la actuación de los agentes con el asesinato de George Floyd en Estados Unidos hace seis años y con los métodos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) estadounidense.
Los miembros del Ejecutivo italiano han cerrado filas en apoyo a los agentes implicados. El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, declaró en la televisión pública que “quien profiere insultos contra la policía demuestra falta de confianza en las fuerzas del orden y en el sistema judicial”. Asimismo, el ministro de Asuntos Europeos, Tommaso Foti, junto al vice primer ministro Matteo Salvini, tildaron de “vergonzosos” los cánticos de “policía asesina” registrados durante la marcha en Bolonia, mientras que Galeazzo Bignami, jefe de la bancada de Fratelli d'Italia en la Cámara Baja, defendió públicamente la “conducta profesional” mantenida por los policías en la intervención.