Marruecos asesina a un dirigente del Frente Polisario
Un ataque con drones mata a tres miembros, incluido el comandante del ejército e hijo del histórico expresidente Abdelaziz; la delegación en Madrid denuncia el "doble estándar" de la política exterior española.
El Frente Polisario ha anunciado la muerte en combate este domingo de tres de sus integrantes, entre los que figura el alto dirigente saharaui Lahbib Mohamed Abdelaziz, miembro de su Secretariado Nacional y comandante de la primera brigada de campaña del Ejército de Liberación Popular Saharaui. Según confirmaron fuentes de la organización independentista al diario El País, el asesinato del dirigente y de otros dos combatientes, cuyas identidades no han sido detalladas de forma pormenorizada por las fuerzas armadas saharauis, se produjo a consecuencia de un ataque ejecutado por el ejército de Marruecos mediante el uso de drones. Las fuerzas saharauis difundieron un comunicado oficial en el que señalaron que los uniformados "cayeron mártires en la contienda", en un incidente localizado en las inmediaciones del muro de ocupación levantado por Marruecos, el cual delimita las zonas bajo control de ambas partes en el Sáhara Occidental.
El comandante fallecido, nacido en 1989 en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, situados al suroeste de Argelia, era licenciado en Relaciones Internacionales y se había integrado formalmente a las filas del ejército en noviembre de 2011. Además de formar parte del Estado Mayor General y ejercer como director central de formación, era hijo del expresidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) e histórico líder del movimiento, Mohamed Abdelaziz, quien falleció en mayo de 2016. Este ataque aéreo se enmarca en el escenario de hostilidades permanentes que se vive en la región desde noviembre de 2020, fecha en la que tropas marroquíes penetraron en la zona desmilitarizada de Guerguerat para desmantelar un bloqueo de activistas saharauis, lo que llevó al Frente Polisario a considerar roto el acuerdo de alto el fuego patrocinado por la ONU en 1991 y a reiniciar operaciones militares contra el muro con el que Marruecos blinda su control sobre el 80% del territorio.

La descolonización pendiente
Ante la gravedad de los hechos, el delegado del Frente Polisario en el Estado español, Abdulah Arabi, condenó enérgicamente la ofensiva en declaraciones ofrecidas a la agencia de noticias Europa Press, denunciando lo que calificó como "dobles estándares en la política exterior del Gobierno español". Arabi criticó el silencio de Madrid ante las muertes saharauis y lo contrastó con la rapidez con la que el Ejecutivo español condenó, a través de su embajada en Rabat, un ataque del Polisario perpetrado el pasado 5 de mayo contra la localidad de Esmara, bajo control marroquí, el cual no registró víctimas mortales. El representante saharaui destacó que esta incursión militar coincide de forma directa con la visita oficial del enviado personal de las Naciones Unidas para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, a los campamentos de refugiados de Tinduf, un contexto político que la dirigencia del movimiento aprovechará para ratificar ante el organismo internacional su convicción irreversible de ejercer el derecho a la autodeterminación.