El Sindicato de San Blas-Canillejas denuncia la muerte de un vecino tras una intervención policial
Los agentes dispararon cuatro veces seguidas con una pistola táser contra un joven que sufría un brote antes de que se precipitase por una ventana; después dieron una paliza a su compañero y lo detuvieron.
El Sindicato de Barrio de San Blas-Canillejas ha emitido un comunicado público para denunciar las circunstancias que rodearon el fallecimiento de un joven, miembro de uno de sus bloques organizados, quien "se suicidó" lanzándose por la ventana de su piso en la calle Albasanz de Madrid. Los hechos acontecieron durante la madrugada del pasado 5 de junio, momento en el que la víctima sufrió un brote de salud mental, lo que motivó la personación de la Policía en el inmueble. Según sostiene la organización vecinal, la intervención policial se desarrolló de manera violenta y omitió la activación de cualquier tipo de protocolo específico para la atención de crisis de esta naturaleza.
De acuerdo con el comunicado del Sindicato, los agentes acorralaron al afectado dentro de la vivienda, contexto en el cual el joven amenazó con arrojarse al vacío. El sindicato afirma que, ante esta situación, la respuesta de los funcionarios consistió en disparar cuatro veces seguidas con una pistola de descargas eléctricas táser, una acción que, según el comunicado, "incrementó notablemente el estado de nerviosismo del inquilino" y "desencadenó de forma directa que finalmente se precipitara por la ventana". El documento denuncia que, además, tras consumarse la caída, los efectivos policiales agredieron físicamente y detuvieron a un amigo del fallecido que se encontraba alterado en el lugar por los acontecimientos.
La entidad comunitaria ha expresado su "firme rechazo a la actuación de las fuerzas represivas", calificando sus intervenciones en los barrios de "impunes y guiadas por criterios clasistas y racistas", al tiempo que defiende que "este suceso no constituye un caso aislado" de abuso institucional dentro de sus comunidades: "la Policía no nos cuida; nos violenta y nos castiga". En el mismo texto, el Sindicato de Barrio de San Blas-Canillejas ha dirigido duras críticas hacia la cobertura informativa realizada por varios medios de comunicación, acusándolos de publicar informaciones distantes de la realidad que estigmatizan a las personas vulnerables y vulneran la intimidad y el dolor de los allegados. Finalmente, la agrupación ha manifestado su total apoyo y solidaridad a los residentes del edificio afectado, reafirmando la necesidad de la organización vecinal frente a lo que consideran "agresiones policiales que ponen en riesgo la vida de los ciudadanos".


