La Guardia Revolucionaria de Irán llevó a cabo este miércoles una serie de ataques contra una base militar estadounidense en Jordania y otros 21 objetivos ubicados en el golfo Pérsico, según informaron medios estatales iraníes como Fars. Esta ofensiva se ha ejecutado en represalia por los bombardeos que el Ejército de Estados Unidos lanzó previamente en el estrecho de Ormuz bajo las órdenes directas del presidente Donald Trump. Los recientes enfrentamientos representan uno de los mayores intercambios de hostilidades entre ambas potencias desde que acordaron un "alto el fuego" en el mes de abril.

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Al fondo a la derecha de la imagen, el impacto de un misil iraní en Bahrein.

La nueva escalada se desencadenó después de que el Comando Central de Estados Unidos informara a través de la red social X sobre una operación de aproximadamente cuatro horas contra defensas antiaéreas, estaciones de control terrestre y radares de vigilancia iraníes cerca del estrecho de Ormuz. El presidente estadounidense justificó la medida ante la cadena ABC News señalando la necesidad de una respuesta "muy fuerte y contundente" tras el incidente sin víctimas con un helicóptero Apache estadounidense ocurrido el martes en aguas cercanas a la costa de Omán. Por su parte, fuentes militares citadas por medios de Teherán negaron la realización de operaciones aéreas ofensivas en la zona durante las veinticuatro horas anteriores a la incursión norteamericana, la cual afectó a la isla de Qeshm, la ciudad portuaria de Sirik y provocó explosiones perceptibles en Bandar Abás y Jask.

Como contraofensiva inmediata a los ataques estadounidenses, que concluyeron poco antes de las 03:00 hora de centroeuropa, afectando a cerca de 20 objetivos, la Guardia Revolucionaria iraní lanzó misiles de largo alcance hacia la base de Al-Azraq en Jordania, apuntando de forma específica a hangares de cazas F-35 y centros de mando. Ante esta situación, las Fuerzas Armadas jordanas notificaron la interceptación y el derribo de cinco proyectiles, asegurando que la caída de fragmentos en su territorio no ha provocado heridos ni daños materiales. En paralelo, la ofensiva de Teherán se extendió hacia Kuwait y Baréin mediante el uso de drones dirigidos a la base de Ali al-Salem y a las instalaciones de la Quinta Flota de Estados Unidos, respectivamente. El Ministerio del Interior de Baréin activó de inmediato las sirenas de alerta, mientras que un asesor de medios del rey de Baréin y el Ejército kuwaití afirmaron de forma independiente que sus sistemas de defensa antiaérea "repelieron con éxito los ataques hostiles".