El Gobierno de Israel ha oficializado este miércoles que profundiza los mecanismos represivos de control estatal y vigilancia sobre la población palestina con ciudadanía israelí, mediante la asignación de un fondo de 500 millones de shékels, más de 145 millones de euros. A través de un comunicado conjunto firmado en Jerusalén por el primer ministro, Benjamin Netanyahu, la ministra de Igualdad Social, May Golan, y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, se autorizó la intervención directa de la Agencia de Seguridad Israelí (AIS), conocida tradicionalmente como Shin Bet, en los asuntos civiles de las zonas con mayor concentración de población árabe, un organismo cuyas funciones se han centrado históricamente en el “contraterrorismo”.

Este despliegue del aparato de inteligencia interior ha sido interpretado por diversas organizaciones de derechos humanos y representantes de la comunidad árabe como una intensificación de la represión y la persecución política contra los ciudadanos palestinos del Estado de Israel, coincidiendo temporalmente con la continuidad del genocidio y la ocupación. Según el desglose financiero del plan, el Shin Bet recibirá de forma directa algo más del 73,3% de los recursos totales, fondos que se emplearán para establecer una unidad especializada y fortalecer sus capacidades de espionaje e intervención operativa, además de contar con un presupuesto permanente de 35 millones de shékels (10,2 millones de euros) anuales y la creación de 130 nuevos puestos. Por el contrario, la ‘Policía civil’ percibirá el 26,6% restante del monto, delegando de este modo el peso del control social en una estructura de inteligencia habituada a lógicas de combate.

El primer ministro Netanyahu justificó la incorporación del Shin Bet calificando la situación interna de las comunidades árabes como una “plaga nacional” y asegurando que el uso de sus capacidades tecnológicas y operativas busca “desmantelar organizaciones delictivas para restablecer el orden”. El plan está encabezado por figuras fascistas como Itamar Ben-Gvir y May Golan, conocidos por su activa militancia en favor del restablecimiento de asentamientos de colonos en la Franja de Gaza y la defensa del control israelí estricto sobre la Ciudad Vieja de Jerusalén.