“No vamos a vuestras guerras”: miles de estudiantes alemanes se movilizan contra el servicio militar obligatorio
Unos 45.000 escolares participaron en unas 100 ciudades en el cuarto día de huelga nacional contra la Wehrpflicht tras las citaciones médicas enviadas desde el verano a jóvenes de 18 años.
El pasado viernes, 25 de septiembre, se celebró en Alemania el cuarto día de acción nacional de la iniciativa Schulstreik gegen Wehrpflicht (Huelga escolar contra el servicio militar obligatorio), convocada por una plataforma descentralizada homónima que reclama la retirada de los planes de reintroducción del servicio militar obligatorio (Wehrpflicht) en Alemania, suspendido en 2011. Según los organizadores, más de 45.000 estudiantes y escolares participaron en unas 100 ciudades, con acciones en Berlín, Hamburgo, Kiel, Múnich, Stuttgart, Núremberg, Frankfurt, Leipzig, Colonia, Magdeburgo, Karlsruhe y Bonn, entre otras. La policía no publicó una cifra nacional agregada y las cifras regionales son inferiores a las de los convocantes: en Berlín, un pico de unos 3.400 participantes; en Kiel, 600; en Múnich, 700; en Núremberg, 400; en Stuttgart, 200; en Frankfurt, 180, y varios cientos en Hamburgo, según Tagesschau.
El detonante inmediato fueron las citaciones a Musterung, los exámenes médicos de aptitud, enviadas desde el pasado verano a jóvenes de 18 años nacidos a partir de 2008, incluidos muchos que habían declarado nulo interés, un “0 de 10”, en el cuestionario obligatorio sobre “salud, educación e interés”. La iniciativa movilizatoria interpreta estas medidas como una reintroducción gradual de la Wehrpflicht. El Ministerio de Defensa confirma que la obligación de Musterung se aplica a todos los hombres nacidos después del 31 de diciembre de 2007, independientemente de lo declarado en el cuestionario. Bela Breitner, portavoz de la iniciativa, declaró lo siguiente ante dpa y otros medios: “Primero los cuestionarios, ahora las Musterungen obligatorias que debían empezar solo en julio de 2027. El Gobierno federal va en serio con la introducción gradual de la Wehrpflicht. Las respuestas a los cuestionarios muestran que los jóvenes no quieren ir a la Bundeswehr [Ejército]”.
“Los ricos quieren guerra, la juventud futuro”
Además de las marchas, se registraron varias acciones agitativas: en Colonia hubo un ataque nocturno con pintura roja contra el Karrierecenter de la Bundeswehr ; en Leipzig, los manifestantes desviaron la ruta autorizada hacia la oficina de orientación de la Bundeswehr y algunos se disfrazaron de representantes de la industria armamentística; en Magdeburgo se celebró un concierto, y en muchas ciudades hubo manifestaciones de enlace desde colegios individuales, según Perspektive. Los eslóganes más coreados fueron “Wir gehen nicht in eure Kriege” (“No vamos a vuestras guerras”), “Wehrpflicht ist Kanonenfutter” (“El servicio militar obligatorio es carne de cañón”), “Bildung statt Bomben” “Educación en vez de bombas”, y “Die Reichen wollen Krieg, die Jugend eine Zukunft” (“Los ricos quieren guerra, la juventud futuro”). En Berlín, la policía informó de 16 detenciones y 11 denuncias por “insultos, daños materiales y uso de símbolos inconstitucionales”, y dos jóvenes de 17 y 19 años fueron detenidos por “difamación contra el canciller Friedrich Merz”. En Hamburgo, las protestas se dirigieron también contra el ejercicio militar “Red Storm Charlie”, que incluyó helicópteros, tanques y soldados en medio del centro urbano.
El contexto legal de las protestas es la Ley de Modernización del Servicio Militar aprobada por el Bundestag el 5 de diciembre de 2025 y en vigor desde el pasado 1 de enero, que obliga a todos los hombres de 18 años a responder el cuestionario, con sanciones de hasta 250 euros por incumplimiento, y prevé los exámenes médicos generalizados y obligatorios a partir de mediados de 2027 en unos 24 centros. La Bundeswehr quiere pasar de unos 186.000 soldados activos a entre 255.000 y 270.000 activos y unos 200.000 reservistas hacia 2035, para cumplir los objetivos de la OTAN. El Gobierno de coalición CDU/CSU-SPD insiste en la voluntariedad “el mayor tiempo posible”, pero no descarta activar una Bedarfswehrpflicht, el servicio obligatorio por necesidad, si no se alcanzan los objetivos, puesto que la juventud alemana no parece demasiado interesada en enrolarse en el Ejército. La iniciativa estudiantil ha anunciado nuevas acciones: un concierto-manifestación ante la Puerta de Brandeburgo el 2 de octubre y una acción ante el Karrierecenter de la Bundeswehr en Berlín el 3 de octubre, además de sumarse a las movilizaciones del DGB el 26 de septiembre.
La plataforma Schulstreik gegen Wehrpflicht se presenta como autoorganizada y coordina las convocatorias a través de una web, comités locales de huelga escolar y conferencias nacionales, con un modelo similar a Fridays for Future. Entre sus impulsores y portavoces figuran estudiantes vinculados a la Juventud Socialista Obrera Alemana (SDAJ) y el Partido Comunista Alemán (DKP). Fuentes periodísticas y policiales de varios estados señalan que la SDAJ y la DKP desempeñaron un papel organizativo relevante en las movilizaciones, especialmente en la coordinación nacional y en regiones como Hesse. La secretaría federal de la SDAJ indicó que la organización se orientaría hacia las huelgas escolares ya en octubre de 2025, la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV) de Renania del Norte-Westfalia y Baviera ya ha señalado a grupos del espectro de “extrema izquierda” como presuntos “impulsores” en algunos lugares, criminalizando la protesta estudiantil. Sin embargo, la iniciativa está abierta abierta a todo el estudiantado que se oponga al servicio militar obligatorio, subrayando siempre el carácter autoorganizado. Entre los apoyos que respaldaron o se sumaron a las acciones figuran las representaciones estudiantiles de Renania del Norte-Westfalia, Renania-Palatinado y Berlín, sindicatos como GEW, ver.di-Jugend, DGB-Jugend, EVG Jugend e IG Metall Jugend, organizaciones juveniles como Jusos, Grüne Jugend, Linksjugend solid, SJD Die Falken, YUNA e IJV, grupos pacifistas y antimilitaristas como DFG-VK, Netzwerk Friedenskooperative e IPPNW, y secciones locales de Die Linke, además de algunos Comités Generales de Estudiantes universitarios y grupos como la Interventionistische Linke.