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Miles de personas marchan en Madrid en memoria de Maricarmen

La mujer de 87 años, símbolo de la lucha por la vivienda, falleció el 7 de octubre en el Hospital Gregorio Marañón tras ser desahuciada; sus últimas declaraciones públicas, “Valor, luchad, defended lo que es vuestro”, se convierten en lema.

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Foto: @nachxdeu (X)
Foto: @nachxdeu (X)

María del Carmen Abascal Martín, conocida como Maricarmen, falleció el 7 de octubre de 2026 en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid a los 87 años, catorce días después de que la Policía ejecutara su desahucio. Nacida el 2 de noviembre de 1938, vivía desde 1956 en el piso de la calle Alcalde Sainz de Baranda 46, en el distrito de Retiro, con un contrato de renta antigua firmado originalmente por su padre. El propietario del edificio, el fondo Urbagestión (Urbagesa), lo había adquirido en 2018 y reclamaba una subida del alquiler de unos 500 euros mensuales a 2.650. El desahucio se ejecutó el 23 de septiembre al cuarto intento. Maricarmen, con una discapacidad reconocida del 50%, fue sacada en camilla escoltada por antidisturbios y fue trasladada al hospital. Días después se alcanzó un acuerdo, mediado por el Ayuntamiento de Madrid y la EMVS, para un nuevo contrato de ocho años con una renta no superior al 30% de sus ingresos, unos 500 euros. Maricarmen lo aceptó, pero falleció antes de poder regresar a su casa.

Este jueves 8 de octubre, unas 20.000 personas, según la Delegación del Gobierno, marcharon desde la Puerta del Sol hasta el portal de Almirante Sainz de Baranda 46 en homenaje a Maricarmen. La movilización arrancó frente a un altar improvisado ante la Real Casa de Correos, con flores, dibujos, velas y mensajes como “Tus nietos no te olvidan”. Con linternas de móviles, minuto de silencio, canciones, tambores y lágrimas, los manifestantes corearon consignas como “No estamos todas, falta Maricarmen”, “Maricarmen vive, la lucha sigue”, “No toleramos un desahucio más”, “No son muertes, son asesinatos” y “El rentismo mata”. El ambiente fue de duelo y rabia.

El caso de Maricarmen ha catalizado una ola de movilizaciones en todo el Estado español. Su desahucio, precedido de una acampada frente a su portal la noche del 22 de septiembre, dio paso a concentraciones en una docena de ciudades y a una acampada permanente en la Puerta del Sol que cumple ya más de dos semanas. La presión social ha tenido consecuencias políticas de primer nivel: dos decretos de vivienda del Gobierno fueron tumbados en el Congreso por el PP, Vox, Junts y UPN; el presidente Pedro Sánchez anunció un adelanto electoral para el 29 de noviembre; y UGT y CCOO han convocado una huelga general para el 11 de noviembre, la primera en catorce años. El Sindicato de Inquilinas subraya que su muerte no llegó solo tras el desahucio, sino que el proceso de estrés, la amenaza y la imposibilidad de acceso a una vivienda digna generan enfermedad y muerte. Valeria Racu, portavoz del sindicato, declaró: “El rentismo mata… Este sistema pone el lucro de unos pocos por encima de la vida”. Las últimas palabras públicas de Maricarmen desde el hospital, “Valor, luchad, defended lo que es vuestro” y “No ha podido ser, vale, pero por favor luchad”, se han convertido en el lema del movimiento que ahora prepara la huelga general, la primera en 14 años en el Estado español.