Alemania compra misiles de crucero para “saturar defensas enemigas” a 1.500 kilómetros
La empresa Covenant abrirá una planta en Leipzig para producir 1.000 misiles en 2027 y 5.000 en 2028 a menos de un millón de dólares por unidad.
Las Fuerzas Armadas de Alemania tienen previsto comprar misiles de crucero de “bajo coste” para un “despliegue masivo” y una capacidad de atacar “objetivos a una distancia de unos 1.500 kilómetros” para hacer frente “a los enemigos” en el caso de que “sea necesario”. Así lo confirmó el inspector del Ejército alemán, Christian Freuding, que indicó que con estos misiles “se podrá saturar el sistema de defensa antiaérea de los enemigos”. Además, afirmó que esto incrementará las capacidades militares del país y aumenta sus “capacidades estratégicas”. “Desde la perspectiva de las fuerzas terrestres, tiene sentido asignar misiles de crucero estadounidenses al Ejército”, aseguraba, al tiempo que matizaba que estos sistemas podrían ser comprados a Estados Unidos. “Actualmente se están evaluando dos sistemas disponibles en el mercado, aunque ambos deberán ser homologados para su uso por parte del Ejército alemán”, aclaró Freuding. La empresa militar estadounidense Covenant inauguró a principios de esta semana una planta de producción de misiles de crucero en Leipzig, en el este de Alemania. La producción de su sistema de armas ‘Anthem’ comenzará en 2027, con una previsión de fabricación de 1.000 unidades el primer año y 5.000 en 2028. Covenant afirma que pretende ofrecer el ‘Anthem’ a un precio significativamente inferior al de los sistemas actualmente en el mercado: una cifra de seis dígitos, es decir, menos de un millón de dólares, en comparación con los varios millones de dólares por unidad que suelen cobrarse por sistemas de armas similares. La instalación de esta planta en territorio alemán forma parte de la estrategia de la industria armamentística estadounidense de expandir su producción en Europa y asegurar contratos con los ejércitos europeos en pleno rearme. El anuncio se produce en un contexto de militarización acelerada de Alemania y de la Unión Europea. El Gobierno alemán ha incrementado su gasto militar hasta niveles récord, con el objetivo declarado de “volver” a convertir a la Bundeswehr en el ejército convencional más fuerte de Europa. Este rearme se financia con cargo a los presupuestos públicos, en un momento en que los servicios sociales, la sanidad, la educación y las infraestructuras acumulan años de recortes y falta de inversión. La compra de misiles de crucero de “bajo coste”, por tanto, forma parte de una tendencia generalizada en la OTAN hacia la adquisición masiva de armamento ofensivo, justificada oficialmente por la “amenaza rusa” y la “necesidad de disuasión”.