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Grupos fascistas hostigan la acampada de Sol al grito de “¡Viva España!”

Una turba con banderas falangistas, cruces de Borgoña y rojigualdas se acerca la plaza entonando el “Cara al Sol” tras el desfile militar del Día de la Hispanidad, provocando la respuesta de los acampados.

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Foto: Telecinco
Foto: Telecinco

Tras el desfile del “Día de la Fiesta Naciona”, un grupo de fascistas se ha acercado a la acampada por la vivienda de la Puerta del Sol, increpando a quienes se encuentran allí, cantando el himno fascista “Cara al sol” y confiriendo gritos y amenazas contra los acampados como “Rojo que veo, rojo que pateo”, que han respondido con una cadena humana y cánticos como “Aquí están los antifascistas”, “Que viva la lucha de la clase obrera”, “Sin la Policía no sois nada” y “Madrid será la tumba del fascismo”. Ambos grupos se han encontrado cara a cara por momentos, con tensión de por medio en los que los acampados han denunciado que les han lanzado objetos como huevos y mecheros. Algunos medios derechistas han captado imágenes que muestran incursiones de algunos fascistas dentro de la acampada.

Los fascistas se han acercado al kilómetro cero justo después del desfile por el Día de la Hispanidad que se desarrollaba en Madrid, desplazándose desde el Paseo del Prado, tanto por la parte de Alcalá como por la Carrera de San Gerónimo, según TVE; la Policía asegura que “no estaba previsto”. Finalmente, el grupo hostigador se ha disuelto y la Policía ha establecido un cordón en la Plaza.

Dos semanas antes, el sábado 3 de octubre, una concentración de unos pocos cientos de personas fue convocada por los grupos neonazis Núcleo Nacional y Democracia Nacional, y algunos de sus asistentes también trataron de aproximarse a Sol. Las patrullas antifascistas y los acampados protegieron el perímetro, impidiendo que el pequeño grupo que acechó la acampada se acercara a la Puerta del Sol. Se produjo un breve enfrentamiento que fue disuelto por las cargas de la Policía, que desplegó un cordón, disparó pelotas de goma y detuvo a tres personas, según reportó la Delegación del Gobierno y RTVE.

La acampada comenzó el 26 de septiembre, después de una manifestación por el derecho a la vivienda ligada al desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años recientemente fallecida tras el lanzamiento y convertida en símbolo del movimiento de vivienda. La protesta se consolidó en la Puerta del Sol y se convirtió en un foco de movilización contra la crisis de vivienda y la desprotección frente a los desahucios, que ha desembocado en una convocatoria de elecciones generales para el 29 de noviembre y una huelga general para el 11 del mismo mes. El detonante político inmediato fue el rechazo del Congreso a dos decretos de vivienda, que introducían algunas reivindicaciones de los manifestantes modificadas por el Gobierno y combinadas con medidas fiscales regresivas.

Los acampados y sus organizaciones han defendido mantener la protesta hasta que se adopten medidas y han planteado llevar la movilización a barrios, centros de trabajo y universidades. La permanencia en Sol también abrió un conflicto institucional. La Comunidad de Madrid pidió el desalojo; el Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó la medida cautelarísima solicitada para obligar a la Delegación del Gobierno a desalojar de inmediato la plaza. Esa decisión no equivale a una autorización judicial ilimitada para acampar, pero sí frenó la petición urgente de desalojo presentada por el Ejecutivo autonómico. Ahora la Comunidad de Madrid pide investigar la presencia de “grupos terroristas” en la acampada.