La marea verde desborda Madrid en la primera huelga indefinida de la educación pública en décadas
Docentes, estudiantes y familias exigen la reducción de ratios, menos horas lectivas, una subida salarial de 600 euros al mes y se solidarizan con la acampada por la vivienda.
La huelga indefinida en la enseñanza pública no universitaria de la Comunidad de Madrid arrancó este miércoles con piquetes informativos en los centros, el corte del Paseo de la Castellana por parte de educadoras infantiles que llevan más de seis meses en paro, y una manifestación multitudinaria que tiñó de verde las calles de Madrid, desde Atocha hasta Sol, donde la movilización se unió con la acampada por la vivienda. Es la primera huelga indefinida de este carácter en la región en décadas, y afecta a unos 65.000 docentes de Infantil, Primaria, Secundaria, Bachillerato y FP que imparten clase a más de 666.000 alumnos. Los asistentes respondieron a las críticas del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, cuya consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, había calificado la huelga de “política” y de buscar “calentar las calles”. Los sindicatos recordaron que la convocatoria ya estaba fijada antes del anuncio de adelanto electoral.
Las reivindicaciones del comité unitario, que integra a CCOO, UGT, STEM, CGT, CNT y Solidaridad Obrera, incluyen la reducción de las horas lectivas a un máximo de 17 semanales en Secundaria y FP y 22 en Infantil y Primaria; la bajada de ratios a 13 alumnos por aula en Infantil, 15 en Primaria, 20 en Secundaria, 23 en Bachillerato y 15 en FP; una subida salarial de 600 euros al mes en el complemento específico autonómico; la lucha contra la segregación socioeconómica entre la red pública y la concertada; la reducción de la burocracia con al menos un auxiliar administrativo por centro a jornada completa; y la mejora de las infraestructuras, con climatización, retirada de amianto y prevención de riesgos. Madrid es una de las comunidades autónomas que menos invierte por alumno en la pública, un 18% por debajo de la media estatal, según datos de 2023. Las educadoras infantiles, que cobran unos 1.080 euros al mes, llevan desde primavera movilizándose en la capital para pedir una mejora de sus condiciones laborales.
La jornada dejó también un episodio de tensión en la Universidad Complutense de Madrid, donde la Policía Nacional cargó contra un piquete informativo de estudiantes y trabajadores frente a la Facultad de Químicas. La Organización Estudiantil Socialista (OES) denunció que cinco estudiantes, varios de ellos militantes de la organización, fueron detenidos y apaleados, con lesiones como traumatismo craneoencefálico, luxaciones, rotura de mano y hematomas. Otra estudiante llamada Ainhoa denunciará a la Policía por una rotura de cúbito en las mismas cargas. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, pidió una “investigación de urgencia” a la Policía. La manifestación de la tarde incluyó consignas contra las cargas: “Menos policía y más educación”.
La huelga, sin fecha de fin, continuará este jueves con piquetes desde las 8:00 y una cadena humana a las 12:00 frente a la Consejería de Educación, en la calle Alcalá. El viernes 16 está convocada una asamblea en el Retiro y una nueva manifestación de Atocha a Sol. La Universidad Complutense y la Rey Juan Carlos se sumaron al paro el primer día, y hay convocada una movilización universitaria más amplia para el 4 y 5 de noviembre. El Gobierno regional mantiene una postura dura, no acepta las demandas como negociables, mientras los sindicatos confían en que la presión sostenida fuerce una negociación real, como ha ocurrido en otras comunidades autónomas. El pulso entre la Marea Verde y el Ejecutivo de Ayuso mide, por ahora, la capacidad de la educación pública madrileña para sostener una huelga indefinida en un contexto preelectoral y de desgaste económico para los docentes, que pierden entre 80 y 140 euros por día de paro.