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Netanyahu anuncia una ofensiva total en Cisjordania

El primer ministro israelí promete una operación militar “a una escala no vista desde la Guerra de los Seis Días”: cierre total de Cisjordania, evacuaciones forzosas y demolición de viviendas palestinas como castigo colectivo.

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Imagen de archivo de Benjamin Netanyahu. Foto: @netanyahu (X).

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció este viernes una operación militar “a una escala no vista desde la Guerra de los Seis Días” de 1967 en Cisjordania, que incluirá la evacuación forzosa de residentes palestinos, registros casa por casa y la demolición de lo que describió como “infraestructura terrorista”, según informaron la agencia Xinhua, RTVE, DW y EFE.

El anuncio se produjo tras una acción armada de la resistencia palestina en el cruce de Judea, cerca de Hebrón, en el que dos soldados israelíes fueron abatidos y otros tres resultaron heridos leves. Ambos jóvenes combatientes palestinos, identificados como Mohamad y Firas Yaaba, ambos de 27 años y residentes de Hebrón, cayeron bajo las balas de las fuerzas de ocupación. “Las Fuerzas de Defensa de Israel entrarán en los barrios de donde surgieron los terroristas, evacuarán a los residentes, registrarán casa por casa y desmantelarán la infraestructura terrorista”, declaró Netanyahu en un videomensaje desde Hebrón, anticipando un castigo colectivo contra el pueblo palestino. El primer ministro ordenó además el cierre “total” e indefinido de toda Cisjordania y el cerco inmediato de Hebrón y de la localidad vecina de Yalyilia.

La operación ya ha comenzado. Según Xinhua, las fuerzas israelíes demolieron un edificio residencial de tres apartamentos en la zona de Farsh al-Hawa, al oeste de Hebrón, y cerraron las entradas principales de la ciudad, impidiendo la entrada y salida de residentes y vehículos. El ministro de Defensa, Israel Katz, confirmó que el barrio del que procedían los combatientes de la resistencia será evacuado y que se aplicará “el modelo del campo de refugiados de Yenín”. El ministro de Finanzas, el fascista Bezalel Smotrich, ordenó demolir inmediatamente una “amplia hilera” de viviendas que calificó de “construcciones árabes ilegales” adyacentes al lugar del ataque. Netanyahu prometió además reforzar los nuevos asentamientos colonos en Cisjordania (ilegales según el derecho internacional, pero en definitiva un hecho consumado sin represalias) y regularizar más de un centenar de nuevas comunidades de colonos. El ataque se produce cuatro días antes de las elecciones israelíes del 27 de octubre, en las que Netanyahu compite por un escaño en una contienda muy ajustada y en las que la “seguridad” es el tema estrella de campaña, según DW.

Reacciones internacionales

El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su “profunda preocupación” por los cierres que restringen gravemente la libertad de movimiento de los palestinos, su acceso a los servicios básicos y a sus medios de subsistencia, y lamentó las demoliciones y la posible evacuación de residentes en Hebrón, según su portavoz, Stéphane Dujarric. La Unión Europea “condena” el bloqueo y exige que se preserve la libertad de circulación en Cisjordania, ya de por sí impedida por la metástasis de asentamientos colonos en el territorio. Bruselas insiste en que los asentamientos israelíes son “ilegales a la luz del Derecho internacional”, pero no tiene intención de cortar relaciones comerciales y diplomáticas con los intereses israelíes en la zona. La ONG israelí de derechos humanos B’Tselem calificó los planes de “castigo colectivo y actos que podrían constituir crímenes de guerra” y advirtió de que las medidas podrían extender a Hebrón “los desplazamientos masivos y la destrucción que ya se han producido en el norte de Cisjordania, donde más de 33.000 palestinos fueron desplazados por operaciones militares israelíes”. B’Tselem pidió a los gobiernos e instituciones internacionales que actúen “ahora” para “prevenir el desplazamiento forzoso de civiles palestinos, el castigo colectivo y la destrucción ilícita a gran escala en Hebrón”, según Middle East Eye.

La resistencia llama a “convertir la tierra en un fuego bajo los pies de ocupantes y colonos”

Hamás, la Yihad Islámica Palestina (YIP) y el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) emitieron declaraciones el 23 de octubre elogiando la operación de la resistencia, sin reivindicar su autoría, según los comunicados recogidos por Al Jazeera. Hamás calificó el ataque de “operación cualitativa y heroica” y “respuesta natural y legítima” a los “crímenes y ataques brutales continuos” contra el pueblo palestino, lamentó la muerte de los dos “mártires” y llamó a la movilización total en ciudades, aldeas y campos de refugiados para “convertir la tierra en un fuego bajo los pies de ocupantes y colonos”. Su portavoz saludó la “operación heroica en Hebrón/Al-Khalil” y pidió al pueblo levantarse contra el “ocupante rapaz” y defender Al-Aqsa. La Yihad Islámica describió la operación como un mensaje “sellado con sangre pura y noble” de que la respuesta a los crímenes del “enemigo sionista” y los colonos es constante, y sus Brigadas Al-Quds llamaron a los palestinos en Cisjordania a “incrementar la confrontación y combatir de forma directa a las fuerzas de ocupación y las bandas de colonos a través de todos los medios disponibles”. El FPLP elogió la operación de resistencia en el puesto de control de Farsh al-Hawa, lamentó el fallecimiento de los dos ejecutores y reiteró su llamado a formar comités de protección popular en toda Cisjordania para contrarrestar los ataques de colonos.

El anuncio de Netanyahu es otro capítulo en la escalada de violencia en Cisjordania desde octubre de 2023. Según el Ministerio de Salud palestino, más de 1.100 palestinos han sido asesinados por fuerzas israelíes o colonos en ese periodo. La operación “Muro de Acero”, lanzada en enero de 2025 en los campos de refugiados del norte de Cisjordania y citada por Netanyahu como modelo para las nuevas operaciones, desplazó forzosamente a entre 33.000 y 40.000 palestinos, el mayor desplazamiento en Cisjordania desde 1967, según la ONU y UNRWA. Organizaciones de derechos humanos han calificado esas tácticas de crímenes de guerra. El alcalde de Hebrón, Ali Rabeh, denunció el castigo colectivo y el preso político Mustafa Barghouti habló de “limpieza étnica de barrios enteros”. La situación en Hebrón evoluciona rápidamente y las demoliciones y evacuaciones en Farsh al-Hawa ya están en marcha, mientras la operación a gran escala en toda Cisjordania sigue anunciada como “en camino”, sin fecha fija.