Síguenos en:

España invierte hasta un 45% menos por kilómetro que Francia en mantener la mayor red de alta velocidad de Europa

Destina 110.000 euros por kilómetro al año a mantener su AVE, frente a estimaciones de 140.000 a 200.000 euros por kilómetro en el Estado vecino.

Añádenos en Google

Imagen de archivo del ministro de Transportes Óscar Puente. Foto: @oscar_puente_ (X).
Imagen de archivo del ministro de Transportes Óscar Puente. Foto: @oscar_puente_ (X).

La red de alta velocidad española, la más extensa de Europa con 3.190 kilómetros en servicio, arrastra una brecha en gasto de conservación que los datos oficiales y los informes técnicos sitúan entre el 20% y el 45% por debajo de Francia. Según los datos del Ministerio de Transportes, ADIF, SNCF Réseau y el Senado, el Gobierno español destinó más de 110.000 euros por kilómetro al año al mantenimiento de la alta velocidad, lo que supone unos 437 millones de euros anuales en total. Francia, con 2.748 kilómetros de AVE, invierte entre 140.000 y 200.000 euros por kilómetro, según estimaciones publicadas, ya que SNCF Réseau no publica una cifra oficial de gasto por kilómetro de alta velocidad.

La comparación global de la inversión ferroviaria ofrece una imagen algo menos dramática pero igualmente significativo. ADIF ejecutó 4.826 millones de euros hasta el 30 de noviembre de 2025, de los cuales más de 2.400 se destinaron a la red convencional y unos 2.300 a la alta velocidad. SNCF Réseau declaró 5.600 millones de inversión bruta en el conjunto de 2025, con 3.200 millones para regeneración y modernización de la red y 1.000 millones para grandes proyectos. La diferencia total es de apenas un 10-15% más en el caso francés, aunque la comparación no es exactamente homogénea, pues la cifra española corresponde a once meses y la francesa al ejercicio completo. Sin embargo, la brecha más relevante está en la conservación: mientras España gasta 110.000 euros por kilómetro en mantener su AVE, las estimaciones sitúan a Francia entre 140.000 y 200.000 euros.

El propio ministro de Transportes, Óscar Puente, reconoció en el Senado en enero de 2026 que “Francia o Bélgica” invierten más que España en mantenimiento, aunque precisó que Italia invierte menos y que España está por encima de la media europea.

La brecha coincide con el hecho de que el Gobierno español ha multiplicado su inversión ferroviaria en los últimos años. Según el Senado, el país pasó de 1.700 millones de euros invertidos en 2017 a más de 5.000 millones en 2025. Esa apuesta financiera no termina de cerrar la brecha en conservación, precisamente el capítulo que más afecta a la seguridad y a la fiabilidad del servicio. La longitud de la red española, casi 450 kilómetros mayor que la francesa, diluye el gasto por kilómetro y deja a la alta velocidad española en una posición de desventaja relativa.

La conclusión más defendible, según los datos disponibles, es que existe una brecha persistente en mantenimiento y renovación por kilómetro de alta velocidad, en la que Francia destina entre un quinto y casi la mitad más de recursos que España, según el indicador y la metodología empleados. Esta realidad, que algunos sindicatos llevan años denunciando con advertencias sobre el estado de la vía y la necesidad de reducir la velocidad en varios tramos, se produce en una red que ha registrado accidentes mortales en los últimos años.