Decenas de miles de manifestantes han bloqueado desde la madrugada de este sábado todos los accesos por carretera al recinto donde el partido fascista Alternativa para Alemania (AfD) pretende celebrar la refundación de su nueva organización juvenil en Gießen (Hesse). Según relatan varios medios alemanes, autobuses con más de cien delegados de la AfD permanecían retenidos en la área de servicio de Dottenberg mientras la Policía reconoce que todos los pasos se encuentran bloqueados desde la madrugada por la masiva protesta antifascista en una ciudad de 90.000 habitantes donde se esperaban hasta 50.000 manifestantes que buscan impedir la celebración del acto fundacional.

La policía ha confirmado a través de sus canales oficiales que "una manifestación de varios miles de personas se movía desde la estación de tren hacia el centro de la ciudad", añadiendo que "un grupo numeroso dentro de la manifestación ya se había cubierto el rostro". Los primeros enfrentamientos se han producido en las primeras horas de la mañana, con lanzamiento de objetos contra las fuerzas policiales que han acudido a proteger a los fascistas, atacando a los antifascistas con porrazos, cañones de agua y spray de pimienta. Las autoridades han amenazado con desplegar camiones de agua contra los manifestantes más decididos.

"Tácticas de bloqueo innovadoras"

La plataforma Widersetzen, que agrupa una amplia alianza de organizaciones, partidos, movimientos, sindicatos antifascistas e incluso algunas congregaciones religiosas ha ejecutado una estrategia de bloqueo anunciada durante semanas. Un portavoz policial ha mencionado ante los medios el uso de "tácticas de bloqueo innovadoras" por parte de los manifestantes, incluyendo un autobús con personas encadenadas en una rotonda y una decena de personas que han colgado sobre la carretera federal 429, entre otros métodos. Testigos citados por medios alemanes relatan cómo los propios agentes reconocen que "está todo bloqueado, nosotros mismos no sabemos por dónde hay paso".

Al parecer, la estrategia de bloqueo total ha provocado impotencia entre los fascistas, que han llegado a considerar "opciones extraordinarias" ante la imposiblidad física de acceder a la ciudad. Algunos delegados de la AfD han comenzado a dispersarse para intentar llegar individualmente al recinto, mientras desde los autobuses bloqueados se ha llegado a proponer opciones absurdas como "celebrar la fundación directamente aquí".

Los enfrentamientos se intensifican según avanza la mañana. La TAZ reporta que una persona ha quedado inconsciente tras las cargas policiales con porras y spray de pimienta contra las columnas de manifestantes, que se han mantenido firmes con sus sus proclamas, algunas de ellas comunistas. En Lützellinden, un contigente de 2.000 antifascistas ha empleado mobiliario urbano para las barricadas improvisadas, según el parte oficial.

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El ministro de Interior de Hesse, Roman Poseck (CDU), había anticipado una "situación de gran emergencia" desplegando varios miles de agentes de 15 estados federados. La tensión ha mostrado las consecuencias prácticas de la normalización política de la AfD por parte de las autoridades alemanas. Mientras tanto, una amplia coalición antifascista con la juventud en primera línea articula una respuesta masiva y efectiva con tácticas inteligentes que han sorprendido a la Policía y a los fascistas, superado todas las expectativas de participación en la ciudad.

Las imágenes de calles y carreteras colapsadas, marchas y enfrentamientos con las fuerzas represivas, en una ciudad donde algunos grafitis rezaban que Gießen debe arder, muestran que la presencia pública de los fascistas enfrenta y enfrentará resistencia en Alemania.

Las protestas antifascistas en Gießen continúan intensificándose a lo largo de la mañana, y la policía desbloquea los pasos mediante la violencia. Aún así, el congreso de los fascistas, previsto inicialmente para las 10:00, sigue condicionado por los bloqueos y enfrentamientos. A partir de las 10:30, las autoridades y la propia AfD informaban que el salón de actos en Hessenhallen aún no se había llenado ni con el 25% de los 1.000 delegados esperados, mientras la Policía seguía escoltando los convoys de hasta 13 autobuses de AfD desde áreas como el Parkplatz Pfaffenpfad, bajo fuerte protección de las 6.000 agentes.

AfD se lo califica como "ataque terrorista de la extrema izquierda"

Los líderes destacados como Alice Weidel y Tino Chrupalla, que denuncian las protestas como "ataques terroristas de la extrema izquierda", han estado temporalmente retenidos en la A45 cerca del Autohof Gießen, y el designado jefe juvenil Jean-Pascal Hohm ha llegado con retraso en coche personal, mostrando el caos vial causado por casi 20 bloqueos en carreteras como la B49 y B429.

Si la movilización logra finalmente que el evento de la AfD no se pueda celebrar con normalidad, supondría un importante golpe político y moral para la formación encabezada por Weidel, así como la mayor victoria del movimiento antifascista alemán de los últimos años.