Protestas juveniles tumban al Gobierno búlgaro, el más efímero desde 2021
Rosen Zhelyazkov anuncia la dimisión del Ejecutivo tras semanas de movilizaciones contra su plan presupuestario y la corrupción generalizada, solo dos semanas antes de que el país adopte el euro.
El Gobierno de Bulgaria dimitió en bloque este jueves, apenas once meses después de asumir el poder, acorralado por protestas masivas lideradas por la juventud, que denuncia la corrupción sistemática y unos presupuestos "sin reformas reales". El primer ministro Rosen Zhelyazkov, del partido conservador GERB, anunció la renuncia en el Parlamento de Sofía minutos antes de una moción de censura, la sexta contra su Ejecutivo desde enero.
Video: @DatosAme24 (X)
Decenas de miles de personas, en su mayoría jóvenes urbanos, tomaron las calles de la capital y otras ciudades la noche anterior, exigiendo elecciones anticipadas y el fin de "la influencia de oligarcas en el Estado". Esta crisis irrumpe justo semanas antes de que Bulgaria adopte el euro el 1 de enero de 2026, en un contexto de temor a que el cambio de divisa dispare la inflación en el país más pobre de la Unión Europea.
Las manifestaciones, convocadas por plataformas otanistas como Seguimos el Cambio-Bulgaria Democrática (PP-DB), han crecido desde el 1 de diciembre, cuando se rechazaron los presupuestos de 2026 por considerar que perpetuaban la opacidad y beneficiaban a sectores corruptos. El proyecto, el primero redactado en euros, preveía subidas de impuestos y pensiones junto a un mayor endeudamiento para sostener el gasto público.
Figuras clave como Boiko Borisov, líder de GERB, y el "oligarca" Delian Peevski, sancionado por EE.UU. y Reino Unido por "sobornos y malversación", concentran las acusaciones pese a no formar parte del gabinete. Analistas destacan su control real sobre decisiones ejecutivas, judiciales y mediáticas, lo que ha erosionado la confianza en instituciones ya débiles. El Gobierno ya había retirado el borrador presupuestario la semana pasada, pero la medida no calmó las calles, donde se proyectaron lemas como "Generación Z viene" y "Bulgaria joven sin mafia". Esta dimisión expone la fragilidad de un sistema político búlgaro atrapado en ciclos de inestabilidad, con ocho elecciones desde 2021 y gobiernos efímeros.