Más de 10.000 personas en la manifestación en memoria de Luxemburgo y Liebknecht
Miles de jóvenes marchan en Berlín contra la escalada bélica, en el 107 aniversario del asesinato de los comunistas. La policía usó gas pimienta contra los manifestantes.
Berlín vivió este domingo una de sus manifestaciones tradicionales más concurridas: la marcha anual Luxemburg-Liebknecht, que reunió a más de 10.000 personas para honrar a Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht, asesinados el 15 de enero de 1919, por los freicorps en colaboración con la socialdemocracia alemana. Pese al intenso frío polar, la movilización partió desde el centro de la capital hasta el Memorial de los Socialistas en el Cementerio Central de Friedrichsfelde, donde se depositaron ramos de claveles rojos. Este año, el foco principal fue la oposición frontal al rearme masivo, impulsado por el Gobierno alemán y la represión contra sectores de la izquierda radical.
La delegación organizativa cifró en "decenas de miles" el total acumulado a lo largo del día en el cementerio, con una presencia juvenil abrumadora: bloques compactos de jóvenes comunistas, de grupos como la Sozialistische Deutsche Arbeiterjugend, Linksjugend Solid o el SDS, ocuparon gran parte de la marcha. Bandera palestinas, omnipresentes en ediciones anteriores, se mezclaron con algunas venezolanas, simbolizando la solidaridad internacionalista contra lo que los oradores denominaron "imperialismo belicista".
Video: @kommunistinnen (X)
"No olvidamos por qué Luxemburg y Liebknecht dieron la vida: contra la guerra imperialista y por la revolución proletaria", proclamó un portavoz del Deutsche Kommunistische Partei. La actualidad avivó los discursos: la reciente amenaza del ministro del Interior, Alexander Dobrindt (CSU), de "contraatacar" a grupos a los que su ministerio culpa del apagón berlinés del pasado fin de semana, fue recibida con abucheos. "No creemos vuestras historias. Marx nos enseñó que las ideas se vuelven fuerza material cuando las masas las abrazan", replicó el orador, en alusión al supuesto sabotaje que, según críticos, encubre fallos sistémicos de la red eléctrica privatizada.
La jornada no transcurrió sin fricciones. Al final, en la U-Bahnhof Lichtenberg, un grupo de policías gaseó con spray de pimienta a los manifestantes que intentaban dispersarse, hiriendo a varios.




Fotos: jungewelt.de