Un informe técnico y jurídico del Gobierno de Navarra, elaborado por su Servicio de Atención frente al Racismo y la Xenofobia, ha concluido que la actividad en redes sociales de Óscar Téllez, responsable de Juventud de Vox Navarra, presenta "claros indicios" de un delito de odio. El documento, aceptado por el Ministerio Público y citado por Diario de Noticias, detalla cómo Téllez promueve de manera reiterada mensajes que incitan a "la discriminación, la hostilidad y la violencia" contra personas migrantes, con especial foco en menores extranjeros no acompañados y hombres musulmanes de origen magrebí, vulnerando el artículo 510 del Código Penal.

El análisis, al que ha tenido acceso el citado diario, subraya que no se trata de hechos aislados, sino de "una estrategia comunicativa sostenida en el tiempo". El informe identifica el uso de "afirmaciones no verificadas, generalizaciones, estereotipos raciales, bulos y un lenguaje deshumanizador" para construir una narrativa que busca enfrentar a la población autóctona con la de origen extranjero. La consejera de Políticas Migratorias, Begoña Alfaro, denunció que el dirigente fascista ha estado "humillando, estigmatizando y menospreciando a los menores migrantes" en plataformas como TikTok e Instagram. El Gobierno foral alerta del alto alcance y difusión de estos contenidos, accesibles incluso a menores de edad, donde busca maximizar su impacto para reforzar prejuicios y generar un "clima social hostil".

Desde una perspectiva psicológica, el informe identifica en las publicaciones de Téllez fenómenos como "la deshumanización, la estereotipación y la polarización intergrupal", estrategias habituales en los discursos de odio. El documento también señala que el imputado ha persistido en esta línea "a pesar de las restricciones impuestas por plataformas como TikTok", lo que evidencia, según el servicio contra la xenofobia, "una actitud desafiante y una voluntad expresa" de continuar con su campaña. Esta imputación se produce en un contexto donde Vox Navarra ya fue sancionado con 15.000 euros por difundir imágenes de menores de un centro de acogida.

Vox denuncia "persecución"

La respuesta del partido fascista, lejos de desmarcarse del contenido denunciado, ha sido reafirmar su discurso y victimizarse. En la red social X, el partido calificó la acción de la Fiscalía como una "persecución" utilizando "un chiringuito pagado por todos" y aseguró que, de ser citados ante un juez, defenderán "lo que piensan millones de españoles", reiterando su intención de deportar a estos menores de edad.