Una empresa de 'desokupación' intenta tres desalojos ilegales en Bizkaia en 48 horas
El Sindicato Socialista de Vivienda de Euskal Herria denuncia que el grupo ha actuado en Zornotza, Bilbo y Barakaldo; llama a hacer frente a los desokupas.
La empresa DesokupaCyL ha vuelto a estar en Euskal Herria y ha intentado llevar a cabo tres desahucios ilegales en Bizkaia en menos de 48 horas, según ha advertido el Sindicato Socialista de Vivienda de Euskal Herria. En ninguno de los casos han conseguido ejecutar el desalojo, en la mayoría de las ocasiones gracias a la respuesta de los vecinos y de los sindicatos de vivienda. No obstante, han lanzado una advertencia: es probable que los desokupas regresen en las próximas semanas.
Zornotza, Barakaldo y Bilbao, caso por caso
Los tres intentos de DesokupaCyL en Bizkaia se han producido en Zornotza, Bilbo y Barakaldo. El jueves por la noche, el grupo fascista se desplazó al barrio San Antonio de Zornotza: por primera vez, intentaron expulsar ilegalmente de su vivienda a una mujer que vive de alquiler. Según el sindicato, “le dieron un ultimátum a la mujer y se esperan más visitas de la empresa de desokupación”.
Ese mismo día, los matones a sueldo acudieron al barrio Burtzeña de Barakaldo para acosar a una familia en situación de vulnerabilidad con tres menores a su cargo. Sin embargo, no lograron llevar a cabo el desalojo gracias a la respuesta del sindicato. Ya en diciembre los fascistas atacaron por primera vez a esta familia. Desde entonces, el Sindicato Socialista de Vivienda ha estado en contacto con ella: ha iniciado trabajos para “protegerla jurídicamente” frente a los desokupas y está realizando “labores de agitación y concienciación” en el barrio contra los grupos de desokupación.
El miércoles, además, miembros de DesokupaCyL acudieron al barrio Zorrotza de Bilbo: su objetivo era desahuciar a una mujer que comparte piso pero que no tiene un contrato de alquiler regular. AZET y el Sindicato Socialista de Vivienda respondieron contra los desokupas, que se vieron obligados a marcharse. Aun así, esperan que regresen, ya que amenazaron a la inquilina afirmando que "debe abandonar la vivienda antes del 15 de febrero".



Grupos de desokupación: acoso, desalojos y función cultural
Tal y como recuerda el sindicato, las empresas de desokupación cumplen una “doble función”: por un lado, “ejercer acoso contra el proletariado y ejecutar desalojos ilegales”, y por otro, “cumplir una función cultural”, “generalizando y normalizando un marco de impunidad para los propietarios”.
No obstante, señalando que el “volumen de negocio” de los desokupas es “pequeño” y que su “eficacia es muy baja”, desde el sindicato han subrayado su función cultural: “La función principal que cumplen no sería expulsar a la gente de las viviendas, sino la función cultural que desempeñan a través de los vídeos que difunden, criminalizando sistemáticamente a las personas pobres”. Denunciando que con ello crean y refuerzan un marco de comprensión reaccionario, el sindicato ha señalado el carácter fascista de los grupos de desokupación y la “colaboración y complicidad” que reciben por parte de la Policía.

Llamamiento y recursos para hacer frente a los desokupas
El Sindicato Socialista de Vivienda ha hecho un llamamiento a organizarse y a responder frente a los intentos de desahucio, y ha pedido a las personas en riesgo que se pongan en contacto (correo electrónico: etxebizitzasindikatua@kontseilusozialista.eus). “La respuesta colectiva siempre es eficaz; las empresas de desokupación solo tienen éxito cuando desarrollan su actividad de manera oculta”, ha añadido: “En todos los casos en los que el sindicato ha intervenido, el desalojo no se ha llevado a cabo”.
Además, desde el sindicato han elaborado la siguiente guía que resume cómo hacer frente a los desokupas:
