Bulgaria convoca sus octavas elecciones en cinco años
La imposibilidad de formar un nuevo ejecutivo sume al país en una nueva convocatoria electoral dentro de dos meses, después de las masivas protestas anticorrupción que han sacudido al país.
Bulgaria celebrará en 2026 sus octavas elecciones desde 2021, tras fracasar este viernes el tercer y último intento constitucional de formar un Gobierno. Este vienes, 16 de enero, el partido Alianza por Derechos y Libertades, con solo 15 escaños, devolvió el mandato al presidente Rumen Radev ante la imposibilidad de recabar apoyos suficientes. Acto seguido, Radev anunció: "Entonces vamos a elecciones". La crisis se desencadenó tras la dimisión del primer ministro Rosen Zhelyazkov el pasado 11 de diciembre. Zhelyazkov llevaba menos de un año en el poder al frente de una coalición, donde su Ejecutivo se encontraba cercado por protestas multitudinarias contra la corrupción.
Zhelyazkov, del partido conservador populista GERB, gobernaba en minoría con el apoyo decisivo de DPS-Nuevo Comienzo, la formación del oligarca Delyan Peevski, sancionado por corrupción. Su Ejecutivo dimitió tras una serie de protestas con cientos de miles de búlgaros que salieron a las calles contra lo que se percibe como un Estado capturado por la influencia de Peevski en los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, y también en los servicios de seguridad. Anteriormente, los intentos de formar Gobierno por parte de GERB y de la opositora europeísta PP-DB también habían fracasado.
Esta nueva convocatoria electoral profundiza la crisis política endémica lleva asolando al país desde la caída de la República Popular de Bulgaria. El país es a menudo descrito como uno de los más empobrecidos y corrompidos de la Unión Europea. Los partidos que componen el arco parlamentario búlgaro no se distinguen tanto en el eje izquierda-derecha, sino entre vectores conservadores, liberales, ultraderechistas, europeístas o euroescépticos, con diferentes combinaciones posibles. Esto, unido a recientes escándalos de corrupción o el posicionamiento frente a la guerra en Ucrania, ha impedido mayorías sólidas.
El presidente Radev deberá ahora designar un Gobierno interino y convocar elecciones en un plazo de dos meses. La inestabilidad política se produce además en un momento simbólico, justo después de que Bulgaria adoptara el euro como moneda oficial el pasado 1 de enero, un paso que el Gobierno saliente calificó como "el definitivo" en su integración europea.