El Kremlin ha calificado como un "notable avance" la voluntad expresada por algunos líderes europeos de reanudar el diálogo con el presidente ruso, Vladimir Putin, para abordar el final de la guerra en Ucrania. El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, hizo esta declaración durante su rueda de prensa diaria, en respuesta a la disposición mostrada por Francia, Alemania e Italia "en favor de, pese a todo, hablar con los rusos para que haya estabilidad en Europa". En cambio, Peskov contrastó esta postura con la del Reino Unido, a quien acusó de "no desear en ningún caso contribuir en algún modo al establecimiento de la paz y estabilidad".

La aparente apertura de los líderes europeos a la que se refiere el Kremlin surge de declaraciones recientes del presidente francés, Emmanuel Macron, quien abogó por reanudar el contacto con Moscú, y de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, que incluso propuso a la Unión Europea nombrar un enviado especial para este fin. Peskov afirmó que esta postura "se corresponde con nuestra visión" y que, si reflejara una posición estratégica europea, sería "una evolución positiva". No obstante, recordó que hasta hace poco los europeos excluían cualquier diálogo y abogaban por la derrota militar de Rusia, algo que tachó de "declaración utópica".

Putin, con una situación favorable en el frente, ha mostrado su disposición al diálogo. El jueves, durante la recepción de credenciales de embajadores europeos —entre ellos los de Francia, Italia, Portugal y Suecia—, el presidente ruso aseguró que "Rusia está dispuesta al restablecimiento del necesario nivel de relaciones" con la Unión Europea. Admitió que "el diálogo y los contactos se han reducido al mínimo, tanto en el ámbito oficial, como en el empresarial y público, pero no por culpa nuestra", expresando su esperanza en que la situación "cambie" hacia una "comunicación normal y constructiva". Por lo demás, Rusia ha rechazado públicamente las insinuaciones europeas sobre un despliegue de tropas en Ucrania tras el fin de la guerra.