El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lleva dos meses insistiendo para que la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, viaje a Jaffa/"Tel Aviv", según fuentes de este partido fascista citados por Crónica Global. La invitación, procedente del Likud, partido de Netanyahu, podría concretarse en febrero.

El objetivo, según indican las mismas fuentes, es que la diputada y alcaldesa de Ripoll —una firme defensora del sionismo— visite por primera vez la Palestina ocupada por el Estado de Israel, conozca sus instituciones y se reúna con empresarios y dirigentes políticos de la entidad sionista, incluido el propio Netanyahu, quien estaría "muy agradecido" por su apoyo durante el genocidio en curso en Gaza. Orriols, que en una entrevista anterior declaró "admirar" al mandatario israelí, insistiría en pagar el viaje de su propio bolsillo.

"Una foto de Orriols al lado de Netanyahu sería espectacular"

Para Aliança Catalana, una formación que sigue creciendo en las encuestas pero cuyos contactos internacionales públicos son aún nulos, esta visita representa una oportunidad significativa. Fuentes internas reconocen que, desde el punto de vista del crecimiento del partido, "una foto de Orriols al lado de Netanyahu sería espectacular". El viaje, aún por confirmar, incluiría entrevistas con medios israelíes como Israel Hayom, buscaría también "explorar acuerdos de colaboración" con organizaciones y partidos locales, sin especificar la naturaleza de estos acuerdos.

La iniciativa cuenta con el respaldo del sector más sionista dentro de Aliança Catalana, un grupo con fuertes vínculos con entidades "judías" catalanas. Algunas de estas organizaciones se estarían planteando votar a Orriols pese a no compartir su retórica "independentista". La influencia del partido de Orriols es tal que, según explica la formación, ya estarían ejerciendo su influencia para que la tertuliana sionista Pilar Rahola sea la candidata a la alcaldía de Barcelona en 2027, aunque la dirección se habría decantado inicialmente por Lluís Carrasco.

La posible visita responde a un contexto de tensión diplomática entre Israel y el Gobierno español, tras el reconocimiento simbólico y sin efectos reales del Estado palestino por parte de Pedro Sánchez. Las fuentes de Aliança Catalana apuntan a que "ningún político catalán ha visitado el país desde el 7 de octubre de 2023". La jugada de los fascistas buscaría, por tanto, capitalizar un vacío político y de representación, utilizando el respaldo a Israel como herramienta de diferenciación y legitimación internacional para un partido que aspira a ampliar su influencia con el odio contra los árabes y los musulmanes; Israel es el peregrinaje ideal para ello.