El SHSC lanza un manifiesto en defensa del vecindario del Bloc Papallona ante el acoso inmobiliario
La campaña 'La Papallona es casa nostra' del sindicat denuncia el intento de un fondo de inversión de expulsar a los inquilinos para convertir el edificio modernista en alquiler turístico.
El Sindicat d'Habitatge Socialista de Catalunya ha presentado este martes el manifiesto La Papallona és casa nostra, una iniciativa para recabar apoyos sociales y políticos en defensa del vecindario del icónico Bloc de la Papallona en Barcelona, frente al acoso inmobiliario por parte del fondo de inversión propietario. Según ha detallado el sindicat en una nota de prensa, la nueva propietaria, New Amsterdam Developers (N.A.D. Llansa), notificó en agosto de 2024 a los inquilinos que no renovaría sus contratos, y que su desalojo se efectuaría en 30 días, con el objetivo de transformar el edificio, catalogado como Bien Cultural de Interés Local, en alojamiento para alquiler de habitaciones.
El vecindario del bloque, organizado con el sindicat, denuncia un contexto de "acoso inmobiliario continuado", con obras constantes que dificultan su descanso y vida diaria, en una estrategia de desgaste para forzar su salida. El manifiesto señala que el caso ejemplifica cómo "el alquiler temporal y de habitaciones se está utilizando como una vía para maximizar las rentas y expulsar vecinas de sus hogares", un modelo que coincide con la actual tramitación en el Congreso de la ley de regulación de este tipo de alquiler. El texto también responsabiliza a las instituciones, acusando al Ayuntament de Barcelona y a la Generalitat de Catalunya de "incapacidad" para dar una respuesta efectiva y de haber facilitado la adquisición del edificio por un fondo de inversión.
Las principales exigencias del manifiesto son la renovación de todos los contratos de los edificios propiedad de N.A.D. Llansa, el cese inmediato del acoso, el aumento de la protección patrimonial del edificio por parte de la Generalitat y el fin del alquiler de habitaciones como modelo especulativo para hacer negocio con la viviend". El Sindicat d'Habitatge Socialista avisa de que esta campaña de firmas es "el inicio de una nueva ofensiva" que buscará escalar la lucha en los próximos meses, presentando el conflicto no como un caso aislado, sino como parte estructural de la mercantilización de la vivienda y la falta de protección real para los inquilinos.