La huelga educativa convocada por CGT en Aragón ha culminó este jueves con una manifestación multitudinaria en Zaragoza, en la que según el sindicato participaron más de 45.000 personas, tras tres días de paros que registraron un seguimiento cercano al 50% en los centros públicos. Bajo el lema Dinero público para la pública, la protesta masiva cierra una movilización calificada de "histórica y sin precedentes" contra la política del Gobierno de Jorge Azcón (PP), acusado de desviar fondos a la enseñanza privada mientras la red pública sufre infrafinanciación crónica.

José Luis Ruiz, portavoz de CGT, denunció que el Gobierno autonómico del PP destina a educación "apenas un 3,6% de su PIB, casi un 25% menos que la media estatal", y exigió que "los más de 20 millones de euros que Azcón quiere despilfarrar en seguir privatizando la enseñanza se destinen a solucionar problemas que la escuela pública tiene por su infradotación económica".

A la infrafinanciación de la educación publica y la subvención de la escuela concertada y privada se suman polémicas de orden político, después de que se descubriera que el colegio concertado San Vicente de Paúl de Zaragoza cedió sus instalaciones a un acto franquista "por un favor personal", generando indignación entre la izquierda, colectivos memorialistas y antifascistas de Aragón, que señalan la gravedad de que colegios concertados que reciben fondos públicos acojan actos de exaltación del fascismo.

En este contexto, la jornada de este jueves comenzó con una manifestación estudiantil en Zaragoza a la que acudieron más de 5.000 personas, donde alumnado de institutos como el Pilar Lorengar o el Río Gállego denunciaron la falta de climatización, faltas de sustitución de profesores y deficiencias en los edificios, como recoge la cobertura del portal AraInfo.

La protesta ha sido transversal y territorial: además de la gran concentración en Zaragoza, hubo movilizaciones en Andorra, Alcañiz, Calatayud, Balbastro y L'Aínsa, entre otras localidades. En Calatayud se formó una cadena humana con participación de centros rurales. Docentes como Ruth, del CRA L’Albardín, señalaron la falta de personal para alumnado con autismo. Silvia, madre en el barrio de Las Delicias, no ocultaba su indignación: "Si los hospitales no pueden estar a 40º en verano, ¿por qué los colegios sí?".

La convocatoria, impulsada por CGT, contó con el apoyo de SOA, CNT, Marea Verde Aragón, decenas de AMPAs y organizaciones políticas de izquierdas, así como con una huelga estudiantil paralela. El sindicato estudiantil Contracorriente cifró el seguimiento en torno al 50%. La movilización ha catalizado la preocupación por la situación de las condiciones materiales y educativas de la escuela pública aragonesa, con un mensaje claro: "Azcón, escucha, la pública está en lucha". El próximo 8 de febrero se celebrarán elecciones autonómicas en la comunidad.