Sindicatos del ferrocarril debaten una huelga conjunta tras los accidentes mortales
CCOO, UGT y SCF posponen hasta el lunes la decisión sobre sumarse a los paros convocados por Semaf y CGT, mientras el sector sigue conmocionado por Adamuz y Gelida.
El sector ferroviario sigue en alerta máxima tras los gravísimos accidentes ocurridos en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), que en conjunto han causado al menos 46 fallecidos, incluidos cuatro trabajadores del ferrocarril. Los trágicos sucesos han puesto de relieve la indignación de los maquinistas y la preocupación por la seguridad en la red. Ya se han realizado paros parciales inmediatos, reportes de incidencias en las vías y la convocatoria de huelga para los días 9, 10 y 11 de febrero por parte de Semaf, con el respaldo confirmado de CGT y del Sindicato Ferroviario.
No obstante, CCOO, UGT y SCF han decidido aplazar su postura. Volverán a reunirse el lunes para decidir si se suman a los paros, en un debate que podría convertir la huelga en un movimiento conjunto de todo el sector. El Comité General de Adif, con mayoría de votos en contra, se ha limitado hasta ahora a enviar cartas a la dirección reclamando "reconocimiento y soluciones" frente a la presión que viven los puestos de mando, mientras que los sindicatos destacan que la huelga es la única vía legal para exigir mejoras de seguridad.
Desde Semaf y SFF-CGT, por su parte, denuncian que los accidentes no son hechos aislados, sino el resultado de años de externalización, precarización y abandono de la red convencional. La falta de mantenimiento preventivo, la reducción de plantillas y la priorización de la Alta Velocidad sobre los servicios convencionales han erosionado la capacidad de prevención y respuesta efectiva ante incidencias, advierten los sindicatos. La situación ha provocado que los maquinistas no solo se nieguen a conducir ciertos trenes, sino que también aumenten los reportes sobre fallos en la infraestructura, llevando a la reducción de velocidad en distintos tramos de alta velocidad y líneas de Rodalies, afectando a un servicio ya de por sí maltrecho.
"Que la seguridad vuelva a primar sobre la rentabilidad"
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado la reacción de los trabajadores como “anímica” y espera reconducir la situación mediante “negociación”, aunque se ha visto obligado a reconocer problemas serios de obsolescencia y abandono en la infraestructura. Por su parte, los sindicatos reclaman que la seguridad vuelva a primar sobre la rentabilidad, con inversión real en mantenimiento, plantillas suficientes, protocolos homogéneos y el fin de la externalización masiva.
Ahora la pelota está sobre el tejado de CCOO, UGT y SCF, pudiendo marcar el próximo paso del sector. Un respaldo unitario a la huelga consolidaría una presión política y social significativa sobre la gestión ferroviaria y el Ministerio de Transportes, mientras los trabajadores insisten en que no permitirán que la seguridad y las condiciones laborales se sigan degradando.
El espejo griego
En Grecia, el grave accidente ferroviario de Tempi en 2023 fue motivo de convocatorias de huelgas generales y movilizaciones masivas combativas contra el gobierno derechista de Nueva Democracia. En el Estado español, sin embargo, con los sindicatos mayoritarios vinculados estrechamente al PSOE y el Gobierno, no se esperan reacciones igual de contundentes. Los griegos han sido los primeros en ver los paralelismos: ayer, 22 de enero, desplegaron una pancarta en las gradas del Toumba Stadium del PAOK en homenaje a las víctimas de Adamuz: Adamuz-Tempi. Different place, same tragedy (Adamuz-Tempi. Lugares distintos, misma tragedia).

Los seguidores del Panathinaikos difundieron mensajes de la misma índole en su recinto deportivo: From Greece to Spain, we feel your pain! (¡Desde Grecia a España, sentimos vuestro dolor!).
