Los milmillonarios tienen 4.000 veces más probabilidades de gobernar que un ciudadano medio
Un nuevo informe de Oxfam expone que la ventaja política abismal de la oligarquía, en el caso en que decida ocupar un cargo político para ejercer su poder de facto.
El año 2025 ha consolidado la acumulación de capital de forma acelerada. La riqueza conjunta de los milmillonarios globales se ha disparado un 16 % en apenas doce meses, un ritmo tres veces superior al promedio del último lustro, alcanzando la cifra astronómica de 18,3 billones de dólares. Desde el inicio de la década, el capital de esta élite se ha incrementado en un 81%, una acumulación acelerada que toma su forma mas visible y explícita con las políticas de la administración Trump, pero que a pesar de que aparentemente no han sido tan extremas en todos los lugares, dicha tendencia ha sido general en todos los rincones del mundo.
No obstante, otro dato interesante que evidencia un sesgo implícito en el concepto de la democracia capitalista no es financiero, sino político: un milmillonario tiene hoy 4.000 veces más probabilidades de ocupar un cargo político que una persona común de la clase trabajadora, un diferencial que convierte la "representación democrática" en un club privado de facto.
Esta concentración de capital tiene una traducción directa en la "soberanía nacional" de los países. En el Estado español, la brecha se ha ensanchado de manera especialmente notable. El número de milmillonarios ha ascendido a 33 individuos cuya fortuna conjunta supera ya a la de 18,7 millones de personas, es decir, el 39% de la población total. Mientras el PIB "crecía" a un modesto 2,9%, los activos de estos ultrarricos se revalorizaban un 13,6% en términos reales. Para poner en perspectiva la magnitud de esta desigualdad: estos 33 individuos ganaron en promedio más de 77 millones de euros al día durante el último año. Para igualar esa cifra diaria, sería necesario sumar el salario íntegro de cerca de un millón de trabajadores.
Además de que el supuesto crecimiento económico para los trabajadores haya supuesto una fracción minúscula del de las élites financieras, rápidamente devorado por la inflación, se observa que realmente el poder adquisitivo se ha visto reducido de manera drástica. En los primeros diez meses de 2025, los salarios reales se situaron seis puntos por debajo de la inflación.