Portuarios argentinos paran las exportaciones de grano contra la reforma laboral de Milei
Los sindicatos marítimos y aceiteros iniciaron una huelga de 48 horas que bloquea los envíos en el principal polo agroexportador de Rosario.
Los trabajadores marítimos argentinos agrupados en la federación FESIMAF lanzaron este miércoles un paro de 48 horas que ha paralizado las operaciones de carga de granos en los principales puertos del país, según confirmaron a Reuters fuentes del sector y cámaras empresariales. Argentina es el primer exportador mundial de aceite y harina de soja y uno de los principales proveedores internacionales de granos. La acción sindical, que se extiende hasta este jueves, coincide con un paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y con el debate en la Cámara de Diputados del proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente ultraderechista Javier Milei.
El sindicato de aceiteros SOEA anunció que se sumará a la protesta con un paro de 24 horas el jueves. Su líder, Daniel Yofra, denunció en un comunicado que la reforma es una "mal llamada modernización que solo busca legalizar retrocesos laborales, la destrucción de miles de puestos de trabajo y el desmantelamiento de nuestra industria nacional". El proyecto oficial, que ya obtuvo media sanción en el Senado la semana pasada, propone limitar el derecho a huelga, establecer topes a las indemnizaciones por despido, endurecer las condiciones para las bajas por enfermedad y restringir la capacidad de los trabajadores para reclamar indemnizaciones tras ser despedidos.
El paro afecta especialmente a la zona portuaria de Rosario, uno de los mayores polos agroexportadores del mundo. La burguesía vinculada al sector del comercio está furiosa. Gustavo Idigoras, presidente de la cámara de exportadores y procesadores de granos CIARA-CEC, calificó la medida como "claramente política" y ajena a "necesidades específicas", y advirtió que está paralizando por completo la actividad. Guillermo Wade, gerente de la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas, explicó que los buques se están cargando parcialmente, pero que quedarán detenidos cuando alcancen el límite de calado. El conflicto laboral afecta a servicios esenciales como la carga y descarga, el traslado de prácticos y la asistencia a buques comerciales.
La acción sindical de los portuarios, que ha golpeado donde más duele a la patronal y al Gobierno, evidencia que la resistencia de los trabajadores es capaz de detener sectores estratégicos enteros, como lo son las exportaciones. Basta con que unos cientos de trabajadores abandonen sus puestos de trabajo durante una jornada en un punto sensible, y todo parece detenerse, evidenciando el poder de la clase trabajadora organizada, unida y combativa frente al capital y sus planes de ajuste que pretenden desmantelar décadas de conquistas arrancadas por la lucha del movimiento obrero.