La cúpula de Vox en la Región de Murcia presentó su dimisión en pleno este jueves para forzar la salida de su presidente, José Ángel Antelo, según adelantaron El Español, elDiario.es y El Mundo. Los miembros del Comité Ejecutivo Provincial (CEP) —Lourdes Méndez Monasterio, Carmen Menduiña, Antonio Martínez Nieto, Antonio Martínez Sánchez y Aida Peñalver— renunciaron "por un profundo desacuerdo con la gestión de José Ángel Antelo" y con el objetivo expreso de "permitir que la dirección nacional del partido tome las riendas", trasladan las mismas fuentes, que apuntan a la existencia de "una grave crisis de cohesión interna" en el órgano regional que "se ha agravado notablemente en los últimos tiempos".

La decisión se produce después de que este miércoles la secretaria general adjunta de Vox, Montserrat Lluís, comunicara a Antelo que la dirección central de Bambú barajaba retirarle el liderazgo provincial y mantenerlo como portavoz en la Asamblea y candidato a las elecciones de 2027, una propuesta que los otros cinco miembros del CEP consideraron insuficiente.

La crisis en Murcia estalla tan solo una semana después de que el partido expulsara a Javier Ortega Smith, portavoz en el Ayuntamiento de Madrid y uno de los cofundadores del partido, por desacatar la orden de ceder la portavocía a la edil Arantxa Cabello, una purga que también ha afectado a las concejalas Carla Toscano e Ignacio Ansaldo. Fuentes cercanas al partido citadas por elDiario.es aseguran que Antelo "ha mantenido una relación estrecha con Ortega Smith", y que "han existido tensiones entre el líder murciano y Luis Gestoso", muy cercano a Santiago Abascal y portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Murcia.

"La pregunta no es por qué se lo cargan, sino para quién necesitan el puesto"

Antelo, que preside el CEP de Vox en Murcia desde 2020 y forma parte del Comité Ejecutivo Nacional como vocal desde 2024, tiene un perfil vinculado al poder económico y religioso de la región. Antes de su carrera política, fue jugador de baloncesto del CB Murcia, club propiedad de la Universidad Católica de San Antonio (UCAM), y tras retirarse por lesión en 2019, el fallecido presidente de la fundación, José Luis Mendoza, le colocó en el departamento de Marketing Deportivo, según detalla elDiario.es. Ese mismo año fichó por Vox para encabezar las listas municipales en la ciudad de Murcia. Juan José Liarte, exdiputado de Vox en la Asamblea Regional, también expulsado en las purgas de 2019 junto a otros dos parlamentarios, afirma ante elDiario.es: "Antelo fue el peaje que hubo que pagar para tener el apoyo y la financiación de la UCAM, pero siempre se supo que era un hombre que carecía de convicciones verdaderas, más allá del trazo grueso y la ambición personal. La pregunta no es por qué se lo cargan, sino para quién necesitan el puesto".

Cascada de luchas intestinas y disidentes

Con la dimisión en bloque, el Comité Ejecutivo Provincial queda disuelto, por lo que la dirección estatal de Vox tendrá que nombrar una gestora que asuma el control del partido en la Región de Murcia, según informa elDiario.es. Por el momento, la formación no ha aclarado si Antelo mantendrá su puesto como vocal en la ejecutiva central.

La crisis abierta en Murcia se suma a un goteo incesante de salidas de dirigentes con proyección pública en Vox: a la expulsión de Ortega Smith, aún en proceso, se suman las dimisiones de otros integrantes de la vieja guardia del partido como Iván Espinosa de los Monteros y Rocío Monasterio, casi siempre acompañadas de críticas a la cúpula dirigida por Abascal. A nivel territorial, el precedente más cercano es la salida de Juan García-Gallardo, exvicepresidente de Castilla y León y uno de los referentes territoriales junto a Antelo, que abandonó el partido hace un año deslizando "discrepancias" tras la expulsión de dos procuradores regionales. En Aragón, disputas internas se han saldado con revelaciones de audios que mostraban fuertes discrepancias internas y descalificaciones hacia el Comité Ejecutivo Nacional, dejando en una situación comprometida a la cúpula regional. La formación, que presume de tener una "línea uniforme" en todos los territorios, vuelve a enfrentarse a una rebelión interna que evidencia las profundas grietas que crujen en su estructura.