CJS señala la violencia machista policial en su campaña del 8M
La organización denuncia que el 15% de los asesinatos machistas en los veranos de 2023 y 2024 fueron cometidos por policías, aunque apenas representan el 0,3% de la población.
La Coordinadora Juvenil Socialista (CJS) ha lanzado una campaña con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, en la que ha comenzado a señalar directamente a la Policía como "enemiga de las mujeres trabajadoras". Consideran que "no podemos confiar en la Policía para combatir la violencia machista", y que los casos más recientes "no hacen más que confirmarlo". Ante ello, apuestan por "organizarnos de manera independiente".
En el vídeo-comunicado difundido por la organización, CJS recuerda que el 15% de los asesinatos machistas cometidos durante los veranos de 2023 y 2024 fueron perpetrados por agentes o ex agentes de diferentes cuerpos policiales, un dato especialmente significativo si se tiene en cuenta que los miembros de los cuerpos de seguridad del Estado apenas representan el 0,3% de la población total. La organización subraya además que esta realidad permanece oculta porque "los gobiernos se niegan a ofrecer datos regulares y transparentes sobre este fenómeno".
🔴 Los policías son enemigos de las mujeres trabajadoras.
— Coordinadora Juvenil Socialista (@CJSocialista) February 28, 2026
No podemos confiar en la Policía para combatir la violencia machista. Los casos más recientes no hacen más que confirmarlo.
Tenemos que organizarnos de manera independiente pic.twitter.com/vwX6sjb3RY
La declaración de CJS recuerda que la violencia machista en el ámbito policial no es un problema exclusivo del Estado español. En Estados Unidos, por ejemplo, diversas investigaciones han documentado que en el 40% de los hogares compuestos por policías se producen situaciones de violencia y maltrato, una tasa quince veces superior a la del resto de la población. La organización advierte que "no se trata simplemente de agresiones individuales a mujeres", sino que "en la propia institución existe una actitud cómplice y encubridora" que protege a los agresores y dificulta que las víctimas denuncien, incluso cuando las denunciantes son mujeres que forman parte de los cuerpos policiales.
La campaña de la CJS recuerda varios casos recientes que evidencian esta complicidad institucional, como el de la policía local de Granada, el de Iruñea (Nafarroa), el de Lleida y, especialmente, el reciente caso destapado en lo más alto: el exjefe de la Policía Nacional española, que según recuerda la organización, se va a jubilar con un sobresueldo vitalicio después de haber sido denunciado por violación. Estos casos, documentados por la prensa en los últimos meses, muestran un patrón de impunidad que permite que los agresores sigan formando parte de la institución e incluso accedan a beneficios y ascensos mientras las víctimas son silenciadas o apartadas.
La organización juvenil del Movimiento Socialista concluye su mensaje con una afirmación contundente: "La Policía no nos protege, los policías son enemigos de las mujeres trabajadoras". Con esta campaña, la organización quiere visibilizar el problema específico de la violencia machista policial ocultado por las instituciones.

