Albares reprocha a Alemania su silencio ante los ataques de Trump
El ministro de Exteriores transmite a su homólogo alemán el malestar del Gobierno español después de que el canciller Merz no saliera en defensa de Madrid ante las amenazas de embargo del presidente estadounidense.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha trasladado este miércoles al Gobierno alemán la "sorpresa" del Ejecutivo español por la actitud del canciller Friedrich Merz, que este martes no solo evitó defender al Estado español ante las duras acusaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sino que secundó abiertamente sus exigencias de aumentar el gasto militar al nivel que exige Washington de inmediato. En una conversación telefónica con su homólogo alemán, Johann Wadepuhl, Albares ha expresado el malestar en Moncloa después de lo vivido en el Despacho Oval, donde Trump cargó contra Madrid por negarse a seguir autorizando el uso de las bases de Rota y Morón como en las semanas previas a la ofensiva contra Irán y por no destinar el 5% del PIB al gasto militar.
Durante la reunión con Trump, Merz no solo evitó desmentir las afirmaciones del mandatario estadounidense ni salió en defensa de su socio europeo, sino que ratificó que el Estado español es "el único país" que no ha accedido a cumplir el objetivo del 5% fijado por la OTAN y señaló que está intentando "convencer" a Pedro Sánchez para que lo haga. Albares denuncia que actitud del canciller alemán contrasta con la postura que han mantenido las autoridades españolas ha en otras crisis europeas con EE.UU., como recordó Albares en su conversación con Wadepuhl. El ministro español citó explícitamente el apoyo brindado a Dinamarca ante las pretensiones expansionistas de Trump sobre Groenlandia, a los países del Flanco Este y la entrega de armas a Ucrania como ejemplos de "solidaridad no correspondida".
Albares compara la actuación de Merz con la de sus predecesores, considerando que "ni Angela Merkel ni Olaf Scholz habrían actuado de esa manera", en una crítica velada al nuevo rumbo del Gobierno alemán, alineado al cien por cien con las posiciones de Washington, respaldando a Donald Trump, concretamente.
La queja española vuelve a poner sobre la mesa las contradicciones internas en la Unión Europea en la crisis transatlántica con EE.UU. a raíz de la agresión estadounidense-israelí contra Irán, que ha dividido a los Veintisiete entre los que apoyan sin reservas a Trump y los que, como el Estado español, prefieren mantiener un estilo y unas formas diferenciadas, aunque sigan integrados en la misma estructura militar.
Además, el episodio evidencia que la cohesión europea se agrieta si uno de los socios decide no cumplir los mandatos de Washington tal cual, y prefiere seguir cumpliendo el mismo papel salvando las formas, como ha quedado ampliamente demostrado con el comercio de armas con Israel durante el genocidio en Gaza, que se mantiene pese a las denuncias de RESCOP y el Centre Delàs, y aunque Sánchez anunciara un "embargo de armas a Israel". Todo esto sitúa al Estado español como el principal comprador europeo de armamento israelí y los puertos españoles como un peaje imprescindible para el tráfico marítmo internacional de armas para Israel. Entre el 7 de octubre de 2023 y mayo de 2025, se calcula que el Gobierno español ha realizado al menos 134 operaciones de compraventa de armas con Israel, adjudicó 46 contratos a la industria militar israelí, importó más de 3,3 millones de euros en bombas de Israel en abril y mantenía hasta nueve contratos militares con empresas israelíes tras anunciar tan solo una rescisión tras una presión política y social inédita a su izquierda, evidenciando la gran impostura de Moncloa con la cuestion palestina.