El PSOE ofreció “su apoyo” a las víctimas 3 de marzo; hoy retiene los archivos clasificados
En una carta de 1976, Felipe González se mostraba "a disposición" de las familias de los obreros asesinados en Gasteiz; medio siglo después, el Gobierno del PSOE mantiene bajo llave los archivos de la matanza.
El historiador Fernando Hernández Sánchez rescató en 2020 una carta de Felipe González fechada el 31 de marzo de 1976, dirigida a las familias de las víctimas de los sucesos de Gasteiz, conocidos como el 3 de marzo, en la que el entonces secretario general del PSOE expresaba su "solidaridad" y ofrecía la "ayuda" del partido. La misiva, dirigidal domicilio de los familiares del obrero tiroteado Pedro María Martínez Ocio, dice textualmente: "En nombre del Partido Socialista Obrero Español, queremos por la presente, expresarles nuestro más sentido pésame por la triste pérdida que han sufrido en los últimos acontecimientos de Vitoria. Queremos decirles que el PSOE está a su disposición para cualquier tipo de ayuda que Vds. necesiten en estos momentos difíciles. No duden en dirigirse a nosotros". La carta, publicada en la web Martxoak 3 y difundida en Facebook por el historiador, fue escrita cuando González aún no había llegado a la presidencia del Gobierno y el partido se presentaba como una "alternativa de izquierdas" frente al franquismo moribundo.
Cincuenta años después, la escena no puede ser más contradictoria. Empezando por el propio Felipe González, que volvió a firmar una carta, pero esta vez junto a los expresidentes José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, en apoyo a Rodolfo Martín Villa, el ministro de la Gobernación que ocupaba el cargo cuando la policía franquista disparó contra los trabajadores en Gasteiz, causando al menos cinco muertos y más de cien heridos. Martín Villa declaró en 2020 ante la jueza argentina María Servini, que investiga los crímenes del franquismo, y los expresidentes españoles han salido en su defensa con un manifiesto que contrasta radicalmente con aquella carta de 1976. El PSOE, por su parte, calló mientras una de sus principales figuras históricas respaldó al imputado.
La contradicción se completa con un silencio institucional sepulcral que dura décadas y se niega a revelar la verdad. El PSOE, que ha gobernado el Estado español durante gran parte de este período, mantiene bajo llave los archivos clasificados del 3 de marzo, impidiendo el acceso a documentación clave que podría arrojar luz sobre la matanza y sobre la responsabilidad de altos cargos del régimen. Organizaciones memorialistas llevan años reclamando la desclasificación de estos papeles, sin éxito. Mientras tanto, los familiares de las víctimas ven cómo el mismo partido que en 1976 les tendía la mano ahora forma parte del mismo muro institucional que protege a los responsables políticos y policiales de los disparos.
El gesto de Felipe González, que pasó de ofrecer "su apoyo a las víctimas" a firmar un manifiesto en defensa del hombre que ocupaba el ministerio cuando las balas mataban a los obreros, resume la trayectoria de la Transición y de una izquierda que abandonó la memoria en el camino hacia el poder. Los archivos del 3 de marzo siguen cerrados a cal y canto, Martín Villa hace declaraciones justificando la represión, arropado por expresidentes e instituciones.