El avión militar de EE.UU. que despegó de Rota se dirige hacia la base de Camp Lemonnier en Yibuti
El C-17A Globemaster III que voló desde la base española a Sicilia sigue su ruta hasta el estratégico enclave militar en el Cuerno de África, situado frente a Yemen, mientras Moncloa insiste en que "no coopera con la guerra".
La polémica sobre el uso de las bases militares españolas en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha sumado un nuevo episodio esta madrugada. El avión de transporte militar Boeing C-17A Globemaster III, con matrícula 10-0217 y distintivo RCH846, que el miércoles despegó de la base naval de Rota (Cádiz) con destino a Sigonella (Sicilia), ha continuado su ruta hacia el este, un trayecto que ha sido registrado parcialmente en la web de seguimiento aéreo Flightradar24, hasta que ha apagado su transpondedor sobre el espacio aéreo de Egipto, con rumbo a Yibuti, según han documentado usuarios con acceso a la versión de pago de la página de rastreo, siguiendo la trayectoria posterior del vuelo.




Yibuti alberga la base militar estadounidense de Camp Lemonnier, un enclave militar estratégico situado justo al lado del aeropuerto internacional, importante para las operaciones en Oriente Medio y el Cuerno de África, desde donde se coordinan misiones en la región y se suministra material bélico. El nuevo dato, accesible en la web, siembra aún más dudas sobre las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien este miércoles "desmintió tajantemente" a la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, que había asegurado que "España se ha mostrado en las últimas horas de acuerdo en cooperar con el ejército estadounidense". Albares insistió en que "la posición del Gobierno de España sobre la guerra en Oriente Medio, los bombardeos en Irán y el uso de nuestras bases no ha cambiado ni una coma". Sin embargo, el movimiento del C-17 desde Rota hacia un punto neurálgico de la maquinaria bélica estadounidense en el Cuerno de África, muy cercano a Oriente Medio, sugiere que las instalaciones españolas siguen efectivamente siendo utilizadas como plataforma logística para el despliegue militar en la región, independientemente de si participan o no directamente en los bombardeos.

La tensión diplomática alcanzó un nivel inédito este miércoles después de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, acusara a "los españoles de poner en riesgo la vida de los estadounidenses" y Trump ordenara "cortar todas las relaciones comerciales" con el Estado español desde el Despacho Oval. El presidente estadounidense expresó su enfado por la supuesta "negativa" española a usar las bases en los ataques directos y al aparente "rechazo" de Sánchez a aumentar el gasto militar al 5% del PIB. Sin embargo, la evidencia del vuelo muestra que, aunque el Gobierno español "no autorice" preparar bombardeos desde su territorio, su infraestructura sigue siendo un eslabón fundamental en la cadena logística que hace posible la guerra.
Horas antes de que el avión volara hacia Yibuti con las luces apagadas sobre Egipto, el presidente Pedro Sánchez comparecía en La Moncloa para recordar el precedente de la guerra de Irak de 2003 y advertir "contra la repetición de los errores del pasado". La pregunta sobre qué carga transportaba exactamente ese C-17 y cuál es su misión final sigue sin respuesta oficial: las bases españolas, aunque no lancen misiles, engrasan la maquinaria de guerra repostando aviones que transportan cargas misteriosas a espaldas de la mayoría de la población del Estado español.
Hasta el momento, la prensa española no se ha hecho eco de este episodio y Albares no ha sido interrogado sobre esta contradicción.