El presidente estadounidense Donald Trump anunció este jueves la destitución de Kristi Noem como secretaria de Seguridad Nacional, convirtiéndola en la primera miembro de su gabinete en ser cesada en su segundo mandato, según informa The New York Times. La decisión se produce justo después de que Noem compareciera esta semana ante el Congreso para responder por un contrato publicitario de 220 millones de dólares donde aparecía prominentemente, incluyendo una escena rodada a caballo en el monte Rushmore. Trump contradijo públicamente las declaraciones de Noem, que había asegurado bajo juramento que "el presidente había dado su visto bueno a la campaña". "Nunca supe nada al respecto", declaró Trump ante Reuters, desautorizando a su propia secretaria y precipitando su salida.

Noem había sido la figura más importante de la política interna estadounidense, las violentas políticas de deportación masiva impulsadas por la administración, fuertemente influenciadas por el asesor Stephen Miller. Sin embargo, su gestión ha estado atravesada por una serie de controversias y su futuro era objeto de especulaciones desde hacía semanas. La campaña publicitaria, que el Gobierno adjudicó a una empresa vinculada al marido de la exportavoz de Noem, ha sido duramente cuestionada por legisladores de ambos partidos. El senador republicano John Kennedy, que interrogó duramente a Noem sobre el proceso de adjudicación, declaró a los periodistas tras conocer el despido: "Su recuerdo y el de ella son diferentes", sugiriendo que el testimonio de Noem no coincidía con la versión del presidente.

No ha sido la única polémica que ha rodeado a Noem durante el segundo mandato de Trump: varias personas de su entorno cercano han sido condenadas por pederastia. Su amigo Rocky Hayes, por ejemplo, fue arrestado el año pasado por poseer vídeos de violaciones a menores de edad. Joel Koskan, excandidato legislativo de Dakota del Sur que se declaró culpable de dos cargos de incesto tras abusar de su hija adolescente, también es amigo suyo. Denny Sanford, que fue sorprendido con pornografía infantil en su correo electrónico, también ha mantenido una relación personal con Noem. Estas amistades, en plena polémica por el caso Epstein que sacude al Gobierno y a toda la alta clase política estadounidense, podrían reforzar la imagen de "Gobierno pederasta" que tanto incomoda a Trump.

En el mismo anuncio de cese en redes sociales, Trump reveló que Noem asumirá una nueva función hasta ahora inexistente: "enviada especial para el Escudo de las Américas", una iniciativa de "seguridad para el hemisferio occidental" que el presidente no detalló. Para sustituirla al frente del Departamento de Seguridad Nacional, Trump nombrará al senador por Oklahoma Markwayne Mullin, un republicano con quien mantiene una relación cercana y con el que habla regularmente. La portavoz de la Casa Blanca ha rechazado hacer comentarios y se limita a remitir a las declaraciones del presidente a Reuters.

El cese de Noem pone al descubierto las tensiones internas en una administración donde la lealtad personal al presidente prevalece sobre cualquier otra consideración. La misma persona que pilotaba las políticas más duras contra la inmigración ha sido despedida por un escándalo publicitario en el que Trump la ha dejado sola ante el Congreso. Su nuevo puesto, inventado sobre la marcha, parece un intento de maquillar la destitución mientras Mullin, un senador sin experiencia en gestión fronteriza, asume el control de una de las carteras más sensibles del Gobierno. En el juego de tronos trumpista, la lealtad se premia, pero la exposición pública sin respaldo se paga con el puesto.